
Los tres actores que antiguamente habían interpretado esos papeles logran en esta nueva traducción una excelente diferenciación hilarante. Es probable que vuelva a panorama en febrero, según indica la producción
Una encomienda fundamental del teatro es provocar emociones. Entre ellas, una en particular es la alegría, de la cual la risa es su expresión más plena, total e inolvidable.
La encomienda básica, no la única, de emocionar es inherente a todos los teatros, sean pequeños o grandes en su estructura. La calidad e intensidad de la conexión que logra el arte teatral carencia tiene que ver con el número de butacas de la platea.
Y para quien lo dude, baste conocer que las emociones generadas en el Theatre of Small Convenience, en Malvern, Inglaterra, no reparan en que solo cuenta con 12 asientos; o admisiblemente, que vaya a constatar el aberración escénico-popular de Las Máscaras, en la Ciudad Colonial, con sus 32 localidades.
La traducción de Toc Toc (Laurent Baffie), bajo la dirección de Indiana Brito, presentada en la intimista y céntrica sala Lope de Vega, representó un desafío enorme respecto de la trayectoria triunfal de este montaje, al ser una de las comedias francesas con viejo número de adaptaciones, representaciones, galardones y divulgado asistente en sus doce primaveras de existencia.
En ese batalla, los grandes beneficiados fuimos los espectadores, envueltos en un continuum de carcajadas a partir de cuadros clínicos dramáticos y humorísticos síndromes de Tourette, demostración, aritmomanía, ecolalia y simetría.
Los talentos (Gianni Paulino – Nosofobia; Exmín Carvajal – Síndrome de Tourette; Patricia Muñoz Demostración; Henssy Pichardo Aritmomanía; Cindy Apuesto – Ecolalia; y Erlyn Saúl Simetría) asumen sus condiciones a partir de las situaciones inteligentemente expuestas por el dramaturgo: síndromes o tics psicológicos reales, clínicamente definidos (apele usted a Google, por valimiento), para producir un cuadro hilarante con sub líneas argumentales que se entrecruzan.
El cuerpo actoral logra una diferenciación con una puntillosa habilidad singular respecto de las actuaciones anteriores que hemos pasado ya, incluyendo a los tres repitentes de algunos montajes previos: Gianni Paulino, Exmín Carvajal y Patricia Muñoz. De entre los actuantes con experiencia previa en sus roles, destacan Carvajal, Paulino y Muñoz, quienes se cuidan de no calcar lo que hicieron antiguamente.
Gianni Paulino maneja en esta traducción mucho mejor su corpus gesticular a partir de su síndrome de terror a las bacterias; Carvajal ahora se excede y le luce en las palabrotas, uno de los instrumentos que más gustan al divulgado y que contrastan con lo adusto de su rostro de burócrata; y Patricia Muñoz se las ingenia para sacar brillo y giros nuevos a su disparate de bajo peligro, basada en la obligación de revisar todo lo que ha hecho.
Henssy Pichardo logra integrar el tigueraje de su personaje con su obsesión por contabilizarlo todo. Sus reacciones son hilarantes, rápidas y naturales, y llegan al percatar del divulgado como puntal de risa inaguantable. Logra ser un personaje popular con peso propio.
Cindy Apuesto se administra como un ser de habilidad e inocencia, y su síndrome la ayuda mucho. Sus repeticiones de palabras escuchadas demandan de ella memoria y credibilidad al ejecutar sus pases verbales.
Erlyn Saúl, un actor imberbe de nueva camada, tiene en el papel de Pep (nunca un nombre mejor puesto para un obsesivo con la simetría) un batalla que demanda cualidades acromáticas y coordinación psicomotora. Y sale airoso.
El desenlace se apoya en un viraje sorpresivo y completamente inesperado que a nosotros nos impacta positivamente, aunque a muchos críticos españoles les haya parecido previsible y de fórmula. Son criterios.
Los montajes de la comedia Toc Toc en República Dominicana han sido varios: en 2015, con seis funciones en la Sala Ravelo; luego en 2019, en el Teatro del Instituto Cultural Dominico-Latinoamericano; y en 2020, con una temporada de dos fines de semana en la Sala Mayor Avilés Puntilla del Palacio de Bellas Artes.
Toc Toc es una comedia de suspensión impacto exquisito y comercial en escenarios internacionales: solo en España llevaba (hasta 2024) doce primaveras en cartel, tres mil funciones y cerca de un millón de espectadores en unos 23 teatros de diversos tamaños y trascendencias. Un aberración teatral.
La comedia cuenta con un apetecible cuadro de premios y logros: cuatro premios de la Asociación de Críticos del Espectáculo de Nueva York (ACE).
Indiana Brito suma un nuevo éxito a su carrera, y deseamos que su bordadura sea adecuadamente valorada por el divulgado y los jurados de arte. Toc Toc ha sido ampliamente elogiada
en América Latina y España por su humor inteligente en torno a los trastornos obsesivo-compulsivos.
Ficha Técnica
- Título: Toc Toc
- Autor flamante: Laurent Baffié
- Adecuación: Julián Quintanilla
- Dirección: Indiana Brito
- Producción común: Gianni Paulino
- Producción: Teatro Lope de Vega
- Carácter: Comedia
- Relación: Gianni Paulino, Exmín Carvajal, Patricia Muñoz, Cindy Apuesto, Henssy Pichardo, Erlyn Saúl y Yezmín Cabrera
Sinopsis: Seis personajes con diferentes Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) se encuentran en la sala de retraso de un psiquiatra. Un armonía que desencadena situaciones enredadas y divertidas, mientras esperan la aparición del doctor.
La entrada Toc Toc (Crítica de Teatro) se publicó primero en Revista EL JAYA.






