Merienda tiendas chinas continúan cerradas por el Servicio de la Vivienda y Edificaciones (Mived), informaron dos abogados que representan a algunas de ellas delante el Tribunal Superior Chupatintas (TSA) en procura de que sea suspendida la resolución que ordenó su clausura hace varios meses por “fallas en sus estructuras”.
La pasada semana, el TSA se reservó el decreto de los posibles sobre medida cautelar que incoaron Dulce Hogarestablecimiento situado en la avenida Gregorio Luperón, en Santo Domingo Oeste, y Suplaxlocalizada en la Nicolás de Ovando, Distrito Franquista.
Otra de las tiendas que ha optado por personarse a los tribunales es Decoplaxubicada en santiagocuya audiencia está programada para el próximo jueves.
Los abogados Salvador Catrain y José Ramón Casadorepresentantes de tres de los establecimientos, insistieron en que el falleba de las tiendas es una medida arbitraria porque no es una seminario del Mived.
Sostienen que es a los ayuntamientos que la ley faculta a tomar dicha medida cuando una construcción ya está concluida.
Pagó 2 millones antiguamente de ser cerrada
En el caso de Dulce Hogarantigua Easy Home, adentro de la documentación depositada por el abogado José Ramón Casado Alabama TSAse incluye un acuerdo auténtico entre el Mived y la tienda sobre la cojín de un “acuerdo amistoso y conciliatorio en relación a la obra terminada” en el cual, según la instancia, la institución pública, “recibe la suma de Dos Millones de Pesos Dominicanos (RD$2,000,000.00), por concepto de indemnización transaccional de la obra terminada sin la correspondiente osadía de construcción”.
“Es sostener que ya la entidad Dulce Hogar ha indemnizado por el hecho ocurrido, pero por otra parte observamos que el Mived se compromete a otorgar la correspondiente energía de la osadía de construcción, a partir de que se haya completado la documentación”, sostiene la instancia.
Casado dice que, pese a que la documentación ha sido suministrada“no se ha otorgado la autorización, por consiguiente, no puede hoy alegar peligro en la infraestructura”.
Agregó que, si el peligro hubiese sido inminente, la clausura debió ser inmediata y no posteriormente de más de un año de favor pagado la suma solicitada por el Mived.
Negó, asimismo, que exista un peligro en la edificación de Dulce Hogarla cual “va para cuatro primaveras” sin que haya presentado problemas de vicios de construcción.
Agregó que las instituciones del Estado están para servir de canal, de puente, no para hacer de guisa arbitraria y cerrar el comercio de guisa antojadiza.
Diálogo no ha prosperado
Sobre el diálogo que se anunció con el Mived el pasado mes, el abogado Salvador Catrain lo calificó como “una trampauna cortina de humo” de la institución pública y del poder político “para marear, distraer” y crearles “falsas esperanzas a los comerciantes chinos”.
Añadió que hacen “un esfuerzo muy ilustre” para cumplir con todos los requerimientos de formalización que les ha impuesto el Gobierno, pero “que por más que esto ocurre no se vislumbra voluntad firme” de solucionar la situación a esos inversionistas que generan miles de empleos.
Al respecto, el Servicio de la Vivienda y Edificaciones dijo recientemente que los propietarios de los establecimientos comerciales clausurados que quieran retornar a trabajar, deberán presentar los estudios estructurales y obtener las certificaciones correspondientes.
Afirmó que la medida podrá levantarse solo si los propietarios cumplen con los requisitos técnicos y administrativos exigidos por la ley y fue juicioso un proceso de demostración técnica y regularización administrativa.






