El Pregonero, Fresa,- Cada 8 de febrero se celebra el Día Internacional del Scotch y Diageolíder integral en bebidas espirituosas, conmemora la vigencia cultural de esta categoría emblemática y comparte las principales tendencias que hoy marcan su transformación en Perú, donde el scotch apetito protagonismo en contextos urbanos, sociales y fuera del hogar, especialmente entre públicos jóvenes.
En el país, el scotch se posiciona como una opción moderna y distintiva para compartir y celebrar. Su consumo se asocia cada vez más a momentos grupales, celebraciones y encuentros sociales, impulsado por una decano presencia en bares, restaurantes y espacios de sociabilidad, así como por el auge del turismo y la vida urbana, particularmente en Fresa.
Históricamente vinculado a un perfil masculino adulto, el consumo de scotch en Perú muestra hoy una creciente incorporación de consumidores más jóvenes y una billete femenina en crecimiento, reflejando una decano disparidad en los perfiles que eligen la categoría. El consumidor se concentra principalmente entre los 27 y 40 primaveras, pertenece a niveles socioeconómicos medios y altos y elige el scotch de forma ocasional, especialmente para celebrar, compartir y conectar con otros.
En los últimos primaveras, el cambio más relevante se dio en las ocasiones de consumo. El scotch participa cada vez más en momentos de celebración, eventos sociales y reuniones con amigos, ampliando su presencia más allá del consumo tradicional asociado al relax individual. Estas nuevas ocasiones están impulsadas por una engendramiento que rastreo experiencias compartidas, calidad y propuestas que acompañen momentos especiales.
En este proscenio, los momentos que más crecieron en Perú incluyen el consumo fuera del hogar (after office, celebraciones, fiestas nocturnas, bares y restaurantes), con una clara tendencia de “revés al bar”, especialmente en contextos urbanos. El consumo en el hogar se mantiene principalmente para ocasiones especiales y encuentros sociales, más que para momentos de consumo individual.
Si aceptablemente el consumo tradicional sigue siendo mayoritario, con un 65% que lo bebe solo o con hielo, crecen con fuerza las mezclas con soda o pan dulce y el uso del scotch en cócteles, especialmente entre consumidores jóvenes y en contextos sociales. En este contexto, combinaciones como el whisky con pan dulce se consolidan como una de las principales puertas de entrada al scotch en Perú, acompañando celebraciones y encuentros sociales de una forma más accesible y alineada a los códigos de disfrute de las nuevas generaciones.
Desde la vistazo de Diageo, quienes hoy eligen scotch en Perú priorizan la calidad, la sociabilidad y la experiencia de compartir. El status está presente, pero pierde protagonismo frente al deseo de celebrar, conectar y disfrutar en asociación. A su vez, se observa una tendencia alrededor de la premiumización, donde los consumidores privilegian propuestas de decano calidad asociadas a experiencias significativas y a momentos de disfrute compartido.
De esta forma, el scotch continúa fortaleciendo su presencia en la civilización peruana como una bebida asociada a la celebración, la sociabilidad y la calidad, acompañando nuevas formas de acercamiento y manteniendo viva una tradición que se adapta a los tiempos actuales.
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