El expediente de la operación Cobra detalla que parte fundamental del supuesto entramado criminal internamente del Seguro Franquista de Vitalidad (SENASA) dependió de la manipulación deliberada de los sistemas tecnológicos institucionales. El Empleo Sabido sostiene que la estructura encabezada por el exdirector Santiago Marcelo Hazim Albainy habría utilizado controles internos para alterar registros contables esencia y fijar que las maniobras pasaran desapercibidas.
Según la investigación, la red subordinó al personal técnico y al dominio de Tecnología de la Información (TI), quienes habrían recibido instrucciones precisas para modificar datos en las bases de datos financieras y operativas. Esta subordinación permitió modificar el histórico del borderódocumento que registra reclamaciones médicas pendientes de plazo y que refleja la lozanía financiera del seguro.
Los fiscales aseguran que, mediante estas alteraciones digitales, se logró ocultar millones de pesos en compromisos financieros y déficits acumulados, presentando delante entes reguladores e instancias gubernamentales estados financieros falsamente balanceados. La argumento habría impedido alertas institucionales o auditorías correctivas.
Una parte esencia de la imputación señala que el ataque al sistema era controlado por el círculo más cercano del exdirector, quienes autorizarían o bloquearían modificaciones técnicas según su conveniencia. La estructura digital habría sido utilizada como utensilio de encubrimiento masivo.
El Empleo Sabido sostiene que la manipulación tecnológica permitió prolongar la operación fraudulenta sin ser detectada en auditorías internas, externas o revisiones de entidades estatales como la Contraloría Militar de la República o la Dirección Militar de Ética e Integridad Gubernativo.
Adicionalmente de las modificaciones contables, el expediente sugiere que además se alteraron registros manuales y reportes financieros institucionales que respondían a los mismos datos informáticos. Esto permitió que la estructura presentara informes coincidentes entre diferentes áreas aun cuando estaban basados en información adulterada.
El Empleo Sabido advierte que esta parte del esquema no solo constituye corrupción administrativa, sino además violación a sistemas críticos del Estado, con posibles implicaciones penales agravadas en materia de delitos tecnológicos.
La imputación concluye que el uso de los sistemas informáticos como plataforma de ocultamiento permitió extender el supuesto fraude por varios primaveras y consolidar decisiones administrativas sin cuestionamientos internos ni externos.







