Cuando se acercan las fiestas pascuales, es frecuente observar cómo la celebración trae consigo un revestimiento de color y alegría muy singular para el pueblo dominicano. Sin confiscación, la Sultana del Este guarnición un valencia muy exclusivo, más allá de lo tradicional: el Teatro Dancing Cocolomejor conocido como los Guloyas.
Entre el 25 de diciembre y el 6 de enero, en las calles de San Pedro de Macorís resuena un Paso Remoto que se marca al compás del tamborel redoblante, el triángulo metálico y la flauta.
Tras sus máscaras, plumas y vestimentas coloridas, los Guloyas representan un mandatario cultural que narra historias de migración, lucha y fe comunitaria. Son portadores de una expresión artística que mezcla danza, teatro y música, surgida de la herencia afroantillana cocola y adaptada a las particularidades del suelo dominicano.
En noviembre de este año, esta manifestación en lo alto a dos décadas desde que la Estructura de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Civilización (UNESCO) la declaró Obra Maestra del Patrimonio Hablado e Inmaterial de la Humanidad.
Un hito que extiende la presencia de los bultos arraigados en esta media isla como un vínculo intangible que trasciende generaciones.
Actualmente, entre las filas de los portadores de esta tradición es popular ver tanto a jóvenes como a adultos mayoreslo que demuestra que se tráfico de una herencia viva de los cocolos en San Pedro de Macoríscon tradición y la fortaleza en la comunidad.
Lo que caracteriza a los Guloyas —cuyo nombre proviene de la castellanización del relato bíblico de David y Goliat (en inglés, David y Goliat)— es precisamente su capacidad para contar historias mediante la teatralización de escenas bíblicas y sociales.
Historia, danza y manifestación
Loss Guloyas son una expresión cultural que encarna el mandatario afroantillano de los inmigrantes, denominados bultosque llegaron desde las Antillas británicas a finales del siglo XIX. Más que un simple espectáculo festivo, combinan teatro, danza dramatizada y música tradicional en una puesta en espectáculo cargada de simbolismo, color y herencia histórica.
El escritor Avelino Stanleyen el vademécum Aportes de los Cocolos a la Identidad Doméstico Dominicanarelata que los Guloyas son una manifestación “única y particular” con un ritmo pegajoso.

El espectáculo se enriquece con un vestuario mono: coronas cubiertas de plumas Pavo positivo, máscaras metálicas color rosa, camisas y pantalones de tonos intensos decorados con cintas multicolores, espejitos y cascabeles.
Todo esto se conjuga para dar vida a un teatro popular que representa episodios bíblicos y, al mismo tiempo, reafirma la identidad cultural de la comunidad cocola en San Pedro de Macorís.
La danza de los Guloyas no es un movimiento casual, sino una secuencia estructurada de momentos coreográficos que combinan simbolismo, teatralidad y ritmo:
- El cuadrilla abre la presentación con una marcha de estilo francés que marca el orden y la entrada del peña. Le sigue el admisiblementeuna transición donde el ritmo se acelera.
- En el Mas salvajelos danzantes ejecutan movimientos intensos con la habitante gacha y lanzan hachas al garbo.
- El plantilla introduce un paso más refinado y elegante, caracterizado por el cruce del pie derecho tras la pantorrilla izquierda.
- Finalmente, el vals cierra con un locución colectivo que simula un ballet de salón en círculo, evocando golpe y cohesión grupal.
Lás manifestaciones teatrales que dieron origen a los Guloyas
El surgimiento de los Guloyas en San Pedro de Macorís tiene su origen en tres representaciones teatrales afroantillanas traídas por los inmigrantes bultos desde Saint Kitts y Nevis: David y Goliat, La mami Y Blue jeans e indiosesta última conocida localmente como Indios salvajes.
Estas expresiones, originalmente parte de los llamados Deportes navideñosfueron adaptadas al contexto caribeño con dramatización, música y danza, y lograron perdurar por su fuerza novelística, su simbolismo social y su atractivo teatral.
David y Goliat es una dramatización bíblica popularizada por pastores protestantes en las colonias inglesas, donde el pequeño vence al superhombre, generando esperanza entre los esclavizados del Caribe.
La mamiderivada de la tradición inglesa de los siglos XVII y XVIIIpresentaba obras donde el admisiblemente siempre triunfaba sobre el mal, con un musculoso contenido honrado y religioso.
Por su parte, Blue jeans and Indians nació como respuesta al cine estadounidense de vaqueradaspero con un locución simbólico en el que los indios no eran vencidos, sino que, al final, todos resultaban ganadores.
Estas tres formas teatrales, al conseguir a suelo dominicano, se fusionaron y evolucionaron hasta convertirse en lo que hoy se conoce como los Guloyasuna tradición que sigue contando historias con el cuerpo, la música y la memoria colectivo.
Identidad, memoria Y acoplamiento

Para Manuela Atinado, experta en folklore dominicano y docente universitaria en la carrera de Establecimiento Turística y Hotelera de la Universidad APEC, los Guloyas son un ejemplo claro de cómo una comunidad puede preservar su identidad a través del tiempo.
“El sujeto colectivo cocolo, cuyo peña representativo es con frecuencia el Teatro Dancing Cocolo (LOS Guloyas), son importantes para la civilización dominicana porque son un buen ejemplo de acoplamientoprimero, y resiliencia luego. Ellos han preservado muchos aspectos de la civilización que heredaron de sus antepasados, han mantenido su mandatario histórico y cultural transmitiéndolo a las siguientes generaciones demostrando así su fortaleza”, expresó.
De acuerdo con la experta, esta capacidad de acoplamiento y preservación, en un entorno de constante cambio social y cultural, convierte a los Guloyas en una manifestación representativa del azulejería identitario dominicano.
Turismo cultural: una oportunidad para el crecimiento sostenible
La riqueza cultural de los Guloyasal igual que otras expresiones tradicionales dominicanas, aún no ha sido plenamente valorizada desde la perspectiva del Turismo culturallo que representa una oportunidad para la promoción de experiencias auténticas en República Dominicana.
Atinado coincide en que este tipo de manifestaciones debe ser respaldado, ya que puede contribuir a la diversificación de la propuesta turística doméstico.
“Esta manifestación de la herencia afroantillana en la República Dominicana es una gran oportunidad de dar a conocer los más altos títulos en materia de potencial turístico que no está siendo puesta en valencia en su reto medida, al igual que otras expresiones de este tipo”, indicó.
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La folclorista sugiere que los Guloyas podrían convertirse en un eje del turismo personal en San Pedro de Macorísmediante iniciativas como visitas guiadas a su comunidad, talleres de danza cocola, experiencias artesanales y actividades culturales interactivas que permitan a los visitantes conectar de forma auténtica con su mandatario.
Como los GuloyasRepública Dominicana cuenta con una amplia heterogeneidad de manifestaciones culturales que pueden aportar al crecimiento del turismo y al crecimiento recinto.
Esta inspección abre la posibilidad de repensar el turismo dominicanomás allá del maniquí tradicional de sol y playa, y exprimir la riqueza de experiencias autóctonas que pueden ser integradas en un enfoque turístico sostenible e inclusive.






