Domingo Salas Pinta y su esposa Amanda Dorsett
TAMPA, Florida.- La vida de Domingo Salas Pinta, un inmigrante dominicano de 34 abriles que lleva más de una división viviendo en Estados Unidos, dio un vuelta drástico el pasado 26 de junio.
Ese día, tras una parada de tránsito en Bradenton, agentes de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE, por sus siglas en inglés) lo detuvieron, a pesar de que se encontraba en pleno proceso para obtener su residencia permanente.
Su pareja, Amanda Dorsett, relató a Newsweek que nunca imaginaron que Salas Pinta pudiera ser arrestado mientras esperaba la aprobación de su green card.
“La grupo está en estado de incredulidad. Nuestros hijos lloran todos los días por su padre. Nunca han estado acullá de él desde que nacieron”, dijo.
Salas Pinta ingresó legalmente a Estados Unidos en marzo de 2013. Desde entonces, construyó una vida en Florida.
En octubre de 2024, presentó formalmente su solicitud de residencia permanente. Como parte del proceso, recibió un número de Seguro Social y un permiso de trabajo que lo autorizaban a mantenerse en regla.
Adyacente con Dorsett, con quien vive desde 2019, cría a dos hijos pequeños nacidos en departamento estadounidense, hoy de 6 y 4 abriles. La grupo asegura que su desaparición ha generado no solo un vano emocional, sino todavía dificultades económicas que ponen en aventura su estabilidad.
Aunque su status migratorio estaba en trámite, Salas Pinta no estaba exento de problemas con la ley. En 2023 enfrentó un cargo por conducir bajo la influencia del bebida (DUI), un proceso que, según su pareja, resolvió cumpliendo con todas las exigencias del tribunal. Más recientemente, su arresto estuvo relacionado con conducir con una osadía suspendida.
Desde su detención, ha comparecido en dos audiencias migratorias y tiene otra programada para octubre. Su esposa asegura que ha sido trasladado varias veces entre centros de detención, y que actualmente se encuentra recluido en la Glades County Correctional Facility, un puesto que, de acuerdo con denuncias, presenta condiciones precarias.
El caso de Salas Pinta ocurre en un clima de endurecimiento de las políticas migratorias. Bajo órdenes del presidente Donald Trump, la suministro federal lleva a parte lo que denomina “la decano operación de deportaciones masivas en la historia del país”.
Las acciones de ICE no solo han ajustado a personas indocumentadas, sino todavía a solicitantes de residencia y portadores de visas. Mientras tanto, el futuro de Salas Pinta y de su grupo permanece incierto.
“Lo único que pedimos es ecuanimidad y que se respete su derecho a permanecer con nosotros”, concluyó Dorsett, quien enfrenta la difícil tarea de sostener sola a su grupo mientras retraso una resolución.
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