Dead Ends es una historia médica divertida y macabra para niños
En 1890, un irrefutable germánico llamado Robert Cook Pensó que había inventado una cura para la tuberculosis, una sustancia derivada de la propia germen infectante a la que denominó Tuberculina.…
Ed Gein, el dañino que convirtió cráneos y piel humana en una ornato macabra
En noviembre de 1957, el tranquilo pueblo de Plainfield, Wisconsinse convirtió en el centro de una investigación policial que reveló uno de los casos criminales más macabros de la historia…







