Las pantallas nos devoran los fanales
Casi nada despierta el pibe —si aún se le puede tocar pibe— y ya tiene un rectángulo radiante entre las manos. No ha besado a su superiora, no ha…
Casi nada despierta el pibe —si aún se le puede tocar pibe— y ya tiene un rectángulo radiante entre las manos. No ha besado a su superiora, no ha…






