Bangkok (EFE).- Al menos 145 personas han fallecido en Tailandia conveniente a las inundaciones que afectan desde hace varios días a varias provincias del sur del país, especialmente la región de Songjlasegún el extremo comprobación ofrecido este viernes por el Gobierno tailandés.
El portavoz del Gobierno, Siriphong Angksakulkiat, actualizó el comprobación de daños en una comparecencia que fue transmitida por redes sociales, en la que explicó que solo en la provincia de Songkhla -declarada en estado de emergencia- se han registrado 110 fallecidos.
El resto de víctimas mortales se hallaban en las regiones de Nakhon Si Thammarat (9), Phatthalung (4), Trang (2), Pattani (6), Yala (5), Narathiwat (4) y Satun (5), que alberga la turística isla de Ko Lipe.
Según datos oficiales, cerca de 3,5 millones de personas se han gastado afectadas por las fuertes lluvias, que han desencadenado inundaciones, corrimientos de tierra, colapso de puentes, desprendimientos de árboles y por las que más de un millón de hogares han sufrido daños de variada seriedad.
La ocupación de búsqueda y rescate se centra principalmente en la ciudad de Hat Yai, el centro financiero del sur de Tailandia, donde los equipos de emergencia siguen recuperando cadáveres una vez las aguas han comenzado a ceder.
El número de víctimas podría aumentar
Coches apilados tras ser arrastrados por la corriente, personas esperando ayuda en los tejados o caminando con el agua hasta el cuello, escombros y un toga de lodo sobre las calles, son algunas de las imágenes que ha dejado el desastre en Hat Yai.
Las autoridades alertan de que el número de víctimas podría aumentar a medida que se logra inspeccionar más zonas de la capital.
Las inundaciones, vinculadas al resistente temporal de lluvias que golpeó asimismo el ideal de Malasia, cubrieron prácticamente la ciudad, por lo que los equipos de emergencia tuvieron que rescatar a los residentes en balsas y repartir alimentos desde drones y helicópteros.
El Gobierno de Tailandia, que asumió el cargo el pasado septiembre, asimismo es objeto de críticas por su supuesta yerro de previsión y lenta respuesta frente a el desastre.







