El cantante aparece como demandado bajo su nombre justo, Gordon Matthew Sumner, unido con su empresa Magnetic Publishing Limited.
La demanda se produce décadas luego de la separación de The Police, facción formada en 1977 y que se disolvió a mediados de la plazo de 1980 tras entregar más de 75 millones de discos en todo el mundo.
El sencillo “Every Breath You Take” se convirtió en la canción más vendida de 1983 y la chale del decenio.
Actualmente, Sting percibe aproximadamente de 550.000 libras anuales en regalías solo por ese tema, mientras que Andy Summers y Stewart Copeland no figuran como autores de la composición y, luego, no reciben la parte correspondiente a la autoría.
Un portavoz de Sting rechazó que la energía justo esté relacionada con la canción, aunque rehusó hacer más comentarios al respecto.
Hasta el momento, ni Summers ni Copeland han transmitido declaraciones públicas sobre el tema, pero el caso ha sido interpretado como el punto final en una serie de desacuerdos que se arrastran desde la época de la disolución del camarilla.
La historia de The Police está marcada por un éxito fulgurante y una relación personal tensa entre sus miembros.
A diferencia de otros conjuntos con larga trayectoria, la facción británica grabó sólo cinco álbumes de estudio entre 1978 y 1983 y se posicionó como uno de los referentes de la renovación del rock en el Reino Unido durante esa etapa.
Posteriormente de la publicación de Synchronicity, su final disco, los tres integrantes optaron por continuar sus carreras de forma independiente.
Entre los motivos que llevaron a la disolución del camarilla, sobresalen las constantes fricciones creativas.
Sting, quien consolidó luego una exitosa carrera solista con más de cien millones de discos vendidos, nunca volvió a inculcar un portafolio con sus ex compañeros más allá de intentos circunstanciales de refriega.
La canción que hizo inalcanzable una reunión de The Police
Tras la separación, existió un intento de retornar a trabajar juntos en estudio. Según relató Sting en entrevistas, la idea era regrabar antiguos temas bajo la premisa de haberse convertido en músicos más experimentados.
“Intentamos regrabar cada tema, porque pensé que para entonces éramos mejores músicos y podíamos mejorar las canciones”, señaló el vocalista de la facción.
El trío se reunió en el estudio con el objetivo de dar nueva vida a su catálogo, pero las diferencias personales y artísticas volvieron a aflorar.
En concreto, solo llegaron a completar un tema antaño de que estallaran los conflictos internos. Fue durante la disco de un remix de “Don’t Stand So Close To Me”, originalmente incluido en el portafolio Zenyatta Mondatta, cuando la situación se tornó insostenible.
“Casi nos peleamos”, confesó Sting. Esa experiencia selló la osadía de no retomar la colaboración. “Así que luego de eso ya no quedó ninguna opción”, afirmó el músico.
Abriles más tarde, durante la viaje conmemorativa por el 30 aniversario de la agrupación entre 2007 y 2008, las antiguas tensiones reaparecieron en los ensayos.
La relación conflictiva entre Sting y Copeland resurgió, lo que afectó el clima en el camarilla. Durante uno de los ensayos, este final llegó a anexar acordes extra en una de las canciones en respuesta a la negativa de su colega, demostrando que las diferencias musicales y personales seguían intactas luego de décadas.






