
“Todo esto está sucediendo muy rápido”, dijo en una entrevista Trofeo Samson, directora en presidente de seguridad y estabilidad espacial de Secure World Foundation.
Órbitas abarrotadas
Samson dijo que, en la hogaño, los satélites tienen una “burbuja” de espacio congruo espacioso a su cerca de cuando se tráfico de detección de colisiones. Esto se debe a las incertidumbres sobre la ubicación precisa y el movimiento de los vehículos. Si se alivio la conciencia de la situación espacial, como lo que SpaceX indagación hacer con Stargaze, esas burbujas podrían reducirse para sujetar la cantidad de posibles advertencias de colisión. Pero eso conllevará riesgos.
“Por supuesto, hay mucho espacio en el espacio”, dijo Samson. “Pero la pregunta es: ¿cuánto aventura quieres pasar?”
Un versado técnico de The Aerospace Corporation, Marlon Sorge, dijo a Ars que muchas preguntas sin respuesta sobre la megaconstelación propuesta por SpaceX para centros de datos orbitales dificultan la evaluación de los riesgos de colisión. Esto incluye su tamaño (requerirá paneles solares muy grandes para cosechar la luz solar) y exactamente dónde se desplegarán los satélites. Ya hay muchos escombros a entre 800 y 1.000 kilómetros sobre la Tierra de colisiones anteriores, incluida una infame prueba de misiles antisatélite chinos en 2007, que creó más de 3.000 pedazos de escombros del tamaño de una pelota de golf o más.
Por encima de esa altura, hay menos escombros, dijo Sorge. Pero los objetos a esa altura tardan siglos en salir de trayectoria de forma natural, correcto a la ámbito muy limitada.
“El gran desafío en esas altitudes es que las cosas que están allí permanecen allí”, dijo Sorge. “Si generas más escombros, si tienes problemas, no desaparecerán, así que te quedarás atrapado”.
SpaceX trató de enfrentarse estas preocupaciones en su presentación regulatoria, señalando que cada mandado tendría “capacidades de maniobrabilidad redundantes” para salir de trayectoria a la ámbito de la Tierra. La presentación además parece buscar ciencia emergente eso indica que el aluminio que se calcinación al reingresar a los satélites es perjudicial para los niveles de ozono. Para enfrentarse esto, SpaceX está considerando mover satélites obsoletos a “órbitas terrestres de gran altura u órbitas heliocéntricas”.





