EL AUTOR es intérprete plástico dominicano residente en West Palm Beach.
«¡Nadie fue más ancho que él, porque nadie se olvidó tanto de sí mismo!». José Martísobre Francisco Aguilera.
Francisco Aguilera fue un patrón criollo que perdió toda su fortuna por la independencia de Cuba y murió en la miseria, en Nueva York, sin obtener ver el sueño realizado. Por eso la frase de Martí que antecede a este párrafo.
Silvio Rodríguez da título e inspiración a este escrito con su canción Soltar todo y largarse. Otro cubano tan suspensión como Martí, a quien guardo todo mi respeto y arrobamiento.
Aguilera tuvo que salir de Cuba cuando fracasó la primera combate de independencia, dejando detrás toda su fortuna y bienestar a cambio de un propósito que beneficiaba a todos y que él no necesitaba, ya que muchos, en su situación, prefieren hacerse la paisaje gorda y dejar “esos asuntos” a otros.
Sin secuestro, lo soltó todo y se largó, pero no a agenciárselas un nuevo camino de bienestar personal, sino a continuar con el afán de la manumisión de la isla del imperio gachupin.
En este pulsación, aunque tuve que desviarlo un poco del propósito original, vamos a palpitar sobre “ese largarse”, sin exigencia ni afán de liberar al país, sino de liberarse uno de sí mismo…
¿Cuántas veces no hemos querido “partir por ahí”, sin dirección ni destino, dejando detrás todo lo que hemos construido o con lo que hemos convivido? Así sea por unos días o semanas.
Somos seres con una franqueza insertada a la que nos hemos amarrado sin darnos cuenta. Nos enamoramos o nos comprometemos en trabajos pensando que es lo mejor que nos ha pasado y obviamos “esa señal interior” de la franqueza.
Pero ella está velado, y nadie se da cuenta. Nos ven en “una relación estable”, siendo padres responsables, procurando el bienestar de todos. No sospechan el sacrificio interno que llevamos cargando.
¡Soltarlo todo y salir echando chispas, sin pensar en este o aquel! Gritando a todo pulmón que solo tenemos una vida y que solo se puede habitar “verdaderamente” cuando se nos permite ser, o mejor dicho, cuando tenemos los cojones de ser…
El miedo nos paraliza y nos hace sumisos. Y no se comercio de dejar a todo el mundo botado y a la buena de Jehová, sino de permitirnos “ser”, por lo menos una buena vez en la vida, lo que en verdad somos y nunca hemos “sabido”.
Estamos tan acostumbrados a habitar para los demás que nos hemos olvidado de nosotros, como el señor Aguilera, como si nuestra vida fuera una “causa patriótica”, cuando en verdad es una causa humana.
Cada cual tiene su destino afectado; cada cual vivirá su vida, independientemente de que usted se empeñe en “hacérsela más llevadera”.
¿Cuándo fue la última vez que pensó en usted? ¿La última vez que habló consigo mismo? ¿Casualidad tuvo un instante para hacerse “preguntas fundamentales” de la vida?
La mayoría de nosotros no lo hace. Ignora por completo “ese mundo paralelo” de la intelectual y, ya al final, cuando empiezan los achaques y las enfermedades del tiempo, es cuando de repente se siente solo y aprende a la carrera a dialogar y a pensar en usted…
Pero ya es muy tarde. ¿Con qué ánimos? Postrado en una cama y con achaques por todo el cuerpo. Allí es cuando uno, seguramente, se arrepiente de no haberse largado, aunque hubiera sido por tres días…
Patxi Andión, cantante gachupin, recita una frase parecida a la de Martí: «No hay salvación si no es con todos»… Yo la tengo estampada en la tabique de mi estudio, pero lo cierto es que le agregué “esos tres” puntos finales…
En algún momento de nuestras vidas tenemos que sacudirnos y, cuando regresemos, si es que lo hacemos, todos los cocos que estaban flojos se habrán caído.
Nadie se va a caducar por su desaparición, pero usted siempre se arrepentirá de no haberse regalado “ese espacio” en esta dimensión.
Cuando se muera y se vea obligado a soltar todo y largarse, flotando entre nubes, se dará cuenta de lo pendejo que fue, porque nunca tuvo a ausencia ni a nadie. Solo a usted, y ni siquiera a usted se tenía…
¡Lozanía!
Insignificante Todero.
jpm-am
Compártelo en tus redes:






