La Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) celebró el cuadragésimo aniversario del Servicio de Voluntarios Japoneses para la Cooperación con el Extranjero (JOCV) en la República Dominicana, un hito que reconoce la trayectoria de más de 1 070 voluntarios que han prestado servicio en comunidades de todo el país desde 1985.
Aquel año llegaron los primeros cuatro integrantes del softwaremarcando el inicio de una colaboración que, durante cuatro décadas, ha contribuido al progreso social, crematístico, educativo y comunitario del país a través de jóvenes y profesionales experimentados de entre 20 y 69 primaveras.
Desde entonces, los voluntarios él trabajado directamente con instituciones públicasorganizaciones no gubernamentales, centros educativos y comunidades locales para robustecer capacidades, impulsar iniciativas sostenibles y promover el intercambio cultural.
En 40 primaveras, el JOCV ha brindado apoyo en más de 130 especialidadesentre ellas educación primariaenseñanza de matemáticas, idioma japonés, progreso comunitario, medio medio ambiente y gobierno de residuossanidad, dispensario, cuidado de adultos mayores, agricultura, cultivo de arroz, seguridad alimentaria, deportes, civilización, actividades juveniles, así como inclusión y educación para personas con discapacidad.

A noviembre de 202527 voluntarios japoneses permanecen activos en nueve provincias —Distrito Doméstico, Santo Domingo Este, Santiago, Azua, San Juan, Hermanas Mirabal, La Romana, Samaná y Monte Plata— donde continúan acompañando iniciativas locales.
El acto conmemorativocelebrado en el Gran Salón C del Hotel Cataluñaencontrándose con un autoridades dominicanasrepresentantes del Gobierno del Japón, miembros del cuerpo diplomático, organizaciones socias, voluntarios activos y exvoluntarios, adicionalmente de docentes, estudiantes y beneficiarios del software.
Puentes humanos
Durante la ceremonia, JICA resaltó que el compromiso de los voluntarios ha fortalecido sectores esencia del progreso doméstico y, al mismo tiempo, ha promovido la comprensión mutua entre los dos países.
“El Software de Voluntarios ha tejido puentes humanos entre Japón y la República Dominicana. Cada voluntario deja conocimientos, amistad y un compromiso profundo con las comunidades, y regresa a Japón con un formación invaluable sobre la fortaleza y la calidez del pueblo dominicano”, destacó Kota Sakaguchirepresentante residente de JICA.
Asimismo, las autoridades subrayaron la importancia del apoyo brindado por las instituciones dominicanas para asegurar espacios de trabajo, seguimiento e insumos que faciliten la encaje de los voluntarios.
JICA reconoció el papel fundamental de las entidades publicaseducativas y comunitarias que, durante cuatro décadas, han trabajado de la mano con el software y han permitido que su impacto repercusión a miles de dominicanos.






