Santo Domingo.– Este 8 de noviembre, al cumplirse siete meses del derrumbe del techo del Jet Setfamiliares, sobrevivientes y allegados se reunieron al celebrar una ceremonia en memoria de las víctimas.
La ceremonia estuvo marcada por un momento profundamente simbólico: el bautizo de Tihago, hijo del ex-pelotero de grandes ligas Tony Blanco y su esposa Nelffisis Calwany Sánchez Resina quienes fueron parte de los que perdieron la vida en la tragedia.

El medio ambiente estuvo cargado de emociones encontradas. Durante los cánticos, una cachas brisa golpeaba el ladollenando el gracia de una sensación de esperanza y nostalgia.

El padre Rogelio Cruzantaño de dar inicio formal a la ceremonia exige conciencia y se quejaba de que con el paso de los meses han ido olvidado el peso que tuvo esta tragedia para las familias de las victimas y todo el país. Destacó: “El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”refiriéndose a que si se ignora este hecho tan lamentable, no se hará conciencia y se podría retornar a repetir.
Asimismo aseguró que cada día 8 estarán pidiendo conciencia por las víctimas, recordando que la memoria no puede apagarse.

A medio de la ceremonia, el padre Rogelio se dirigió al frente de lo que un día fue Jet Setacompañado por los presentes, para purificar las instalaciones.
Frente a los escombros que aún conservan el peso del dolor, familiares y amigos se acercaron a ver las fotos de sus seres queridos que permanecen al frente al igual que en sus corazones.
Durante el bautizo, el padre Rogelio ungió a Tihago y luego invitó a todos los presentes a hacerle la señal de la cruz.
Fue un momento profundamente conmovedor: las personas se acercaban una a una, tocaban con ternura la frente del nene, y al darse la dorso algunas de ellas se limpiaban en silencio las lágrimas.
Una sobreviviente del Jet Settuvo una posición firme al hacer un llamado a la unión entre las víctimas y los afectados: “Hago un llamado a la pelotón porque hay unos rumores que dicen que las víctimas, los afectados, estamos haciendo acuerdos con los Espaillat y que quedan pocos. Pero tengo para decirles que no quedan pocos, porque ayer en la audiencia durante 16 minutos estuvieron mencionando a las víctimas. Y cuando me enviaron la citación a la casa eran cuatro páginas de nombres. Así que somos muchos todavía, pero estamos disgregados”.
La sobreviviente pidió que las denuncias sean colectivas y no aisladaspara que hechos como este no se repitan. “Nadie merece poblar esto”, expresó indignada. “Queremos que los responsables paguen, porque sí hay responsables”afirmó mostrándose inconforme con el manejo de esa situación.
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Asimismo señaló que ha estado en contacto con sobrevivientes y familiares de víctimas interesados en formar un movimiento para reforzar sus reclamos.
Hizo un llamado a unirsepara que cada vez sean más quienes busquen conciencia.
En el acto igualmente estuvo presente la agitador social Dayanara Borbónresidente en Nueva York, quien destacó que muchas víctimas en New York no pueden venir al país a agotar los procesos legales.
“Hay muchas víctimas que están allá y no pueden venir aquí a agotar un proceso permitido”dijo.
Y agregó con visible impotencia: “La conciencia en República Dominicana es una desprecio organizada”.
La ceremonia culminó entre oraciones, lágrimas y abrazos. El eco del Jet Set volvió a sentirse, no con música ni risas, sino con la promesa de que la memoria permanecerá viva y en llamas.






