Era una tarea inconclusa hasta que la administración del corregidor Ulises Rodríguez tomó ese toro por los cuernos. Al fin, se reinician las labores abandonadas por más de 20 abriles, para culminar la sede central de los bomberos. En coherencia, el Empleo de Interior y Policía debiera multiplicar por 10 su apoyo financiero a los bomberos de Santiago.
Nueva sede que el corregidor y los 41 regidores debieran denominar por reglamento municipal, Carlos Sully Bonellyciudadano primigenio que lideró desde su origen esta institución y estableció las raíces organizativas de servicio, pelotón y compromiso con la seguridad ciudadana.
Una ciudad que sobrevive a incendios, terremotos e inundaciones, debiera ser, como lo será, la más resiliente del Caribe y Centroamérica. Este resultado se robustecerá a partir de este martes 9 septiembre, cuando reinicie con fuerza, la esperada modernización del sistema de bomberos de Santiago.
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La única emancipación de las naciones de América que militarmente fue precipitada por un gran incendio fue la restauración de la independencia dominicana a partir del 6 de septiembre 1863. Tropas cibaeñas incineraron de en lo alto debajo la ciudad.
En un periquete murieron cientos de personas, se quemaron, carbonizaron y desaparecieron archivos civiles, eclesiásticos, notariales y familiares conservados por siglos. La ciudad se incendiaba, los españoles corrían aterrorizados y nueva vez las chispas iluminaban, el espíritu santo de la pueblo.
El cuerpo de bomberos de Santiago tiene 131 abriles. Es la estructura decana de todos los sistemas de protección contra incendios del país y de muchas naciones centroamericanas, creada el 27/02/1894.
La modernización está prevista desde el primer plan táctico. Adicionalmente de esta nueva sede, debiera contemplarse tecnologías, transporte, equipos y animar otras sedes para replicar a los desafíos actuales. Deposición que fueron identificadas por estudios que apoyamos.
Los bomberos deben seguir entrenándose. Realizar simulacros y especializarse en técnicas modernas de prevención y atención a emergencias. Hay que dotarlos de los medios para replicar a situaciones de emergencia. Formular una reglamento para imponer masivas inspecciones, certificaciones y penalizaciones por las condiciones de seguridad de edificaciones.
Con un centro histórico de madera por donde circulan RD$20 mil millones anualesdebiera lograrse un buen sistema de respuesta temprana delante desastres, administración de riesgos y contención de amenazas.





