Santo Domingo.- Confederaciones sindicales del país manifestaron su respaldo al plan de ley sometido por el senador Omar Fernández, que sondeo ajustar los salarios conforme al índice de inflación acumulado.
Por separado, tanto Gabriel del Río, presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), como Rafael “Pepe” Abreu, presidente de la Confederación Franquista de Mecanismo Sindical (CNUS), coincidieron en que la medida representa un paso de imparcialidad económica y un alivio para miles de trabajadores cuyos ingresos han perdido valencia adquisitivo en los últimos primaveras.
Del Río subrayó que la propuesta no hace más que pedir el cumplimiento de lo que la ley ya establece.
Lea luego: Senadores respaldan a Omar Fernández y reclaman ajuste del salario exento
“No es posible que a un trabajador que anhelo poco se le siga descontando. La ley debe aplicarse y el gobierno tiene que contraer su rol”, enfatizó.
Entreambos líderes sindicales asimismo apoyaron la iniciativa de liberar de impuestos los salarios inferiores a los RD$52,000 mensuales, bajo el argumento de que los ingresos de esa magnitud tan pronto como alcanzan para cubrir deposición básicas.
Para Abreu, el Estado tiene la responsabilidad de crear condiciones que permitan al trabajador mejorar su calidad de vida.
“El asalariado, sea del sector conocido o privado, usa su metálico en artículos de primera pobreza; no le da para evitar. Si el gobierno fuera más inteligente, dejaría ese dinerito en manos del trabajador, porque al final lo recibe otra vez a través del impuesto al consumo”, explicó.
Entreambos dirigentes coincidieron en que la pérdida del poder adquisitivo limita el crecimiento humano y agrava las brechas sociales. Del Río agregó que el Gobierno no puede evidenciar la descuido de entusiasmo alegando escasez de medios.
“Ese argumento no es cierto. Si se quiere aumentar la cobranza, hay que perseguir la despreocupación y la elusión fiscal, pero no violar la ley en perjuicio del trabajador”, insistió.
El plan de indexación salarial se suma al debate sobre la distribución equitativa de los ingresos en un contexto crematístico traumatizado por la inflación y los altos costos de vida, temas que —según los sindicatos— requieren respuestas estructurales y no solo paliativas
Este artículo fue publicado originalmente en El Día






