Durante su sexta rendición de cuentas, el presidente Luis Abinader pasó cálculo a las principales obras ejecutadas por su compañía durante 2025, así como a los avances alcanzados en distintas áreas estratégicas, incluidas las metas y la proyección de que la posesiones dominicana, que se situó en 2.1% el pasado año, crezca un 4.5% en 2026.
Sin secuestro, para el economista Jesús Geraldo Martínez, pese a la estabilidad macroeconómica e institucional del país, desde una perspectiva técnica, la meta de duplicar la posesiones para 2036 exige tasas sostenidas cercanas al 6% o 7% anual, acompañadas de mejoras sustanciales en productividad y formalización gremial.
“Con crecimientos recientes por debajo de ese nivel, el desafío es estructural y matemático, no discursivo”, expresó Martínez a elDinero, tras la rendición de cuentas del superior de Estado con motivo del 182 aniversario de la Independencia Doméstico.
En materia fiscal, el economista indicó que, aunque la deuda ha descendido respecto al pico pandémico, el país mantiene una presión tributaria depreciación y un desembolso notorio enormemente rígido. “Sin reformas estructurales que fortalezcan los ingresos permanentes y mejoren la calidad del desembolso, será difícil financiar una transformación económica profunda y sostenible”, enfatizó el asesor financiero.
Subrayó que el avance no se mide por la cantidad de obras ejecutadas, sino por la calidad del crecimiento y su impacto en la movilidad social. Agregó que, mientras persistan altos niveles de informalidad y pobreza, el debate debe centrarse en productividad, renta humano y valencia añadido.
Respecto a la lucha contra la corrupción, uno de los temas de maduro ovación al mandatario, Martínez recordó que esta requiere resultados verificables: sentencias firmes, recuperación efectiva de capital y sistemas de control preventivos robustos. “Sin integridad institucional plena y eficiencia en el uso de los fondos públicos, cualquier organización de avance corre el aventura de debilitarse en el tiempo”, puntualizó el economista.
Durante su arenga, el mandatario Abinader garantizó que en su gobierno no existen intocables, no existen protegidos ni excusas, y que nadie está por encima de la ley. Sostuvo que, cuando han surgido pruebas, incluso en instituciones tan sensibles como Senasa, la respuesta ha sido una sola: enviarlas al Ocupación Notorio para que investigue, actúe y se asuman las consecuencias, sin interferencias, presiones ni encubrimientos.
Entre las metas, citó que su gobierno se propuso la Meta RD 2036, con el objetivo de convertir a la República Dominicana en un país desarrollado en el plazo de una vivientes. “No como una consigna. No como una promesa vacía, sino como una hoja de ruta basada en productividad, innovación, renta humano y un Estado más efectivo”, agregó.
Aseguró que duplicar el tamaño existente de la posesiones no es un objetivo indefinido. Significa más empleos formales, mejores salarios, menos pobreza, una clase media más robusto y servicios públicos de maduro calidad. “Significa que el crecimiento impacta en la vida cotidiana de la concurrencia”. Entre los objetivos destacó la meta de que más de 350,000 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) se formalicen antiguamente de 2028, así como la vivientes de más de 8,100 nuevos empleos en zonas francas.






