EL AUTOR es abogado, presidente de la Unión Dominicana de Municipios. Reside en Santo Domingio.
Por Pedro Richarson
Con no poca preocupación veo que hay masa ocupando posiciones ministeriales y de direcciones nacionales en la suministro Abinader que no protegen la marca que es el presidente de la República y sólo se preocupan por los productos que son ellos, los funcionarios.
Los hay que pagan voceros para que hablen aceptablemente de ellos en el mejor de los casos o para que ni siquiera lo mencionen ni en aceptablemente ni en mal y esos mismos voceros acaban diariamente con cabecilla del Estado pues al parecer desconocen que sin marca no hay productos.
Otros le huyen a participar en programas de entrevistas como el Diablo a la Cruz y los productores de esos espacios pasan las de Caín intentando conseguirlos para ser entrevistados.
Un simple examen un día cualquiera y no en los cuentos sicológicos de Virgilio Díaz Grullón, el mismo de la novelística Los Algarrobos asimismo sueñan, evidencia lo aqui planteado: tome el control del televisor y principio a agenciárselas los cuchumil matutinos, vespertinos o nocturnos de entrevistas y se cuentan con los dedos de las manos y sobran dedos el funcionariato que encuentre hablando de sus ejecutorias en particular o las del gobierno en genérico.
Por suerte el presidente Luis Abinader comunica muy aceptablemente y La Semanal sirve para dar la cara por su gobierno cada día más cercado por una examen que falsea informaciones sin el beocio escrupulo pensando que vivimos en un país de desmemoriado o que Google no existe.
Los últimos cambios en el radio comunicacional y sus pasos iniciales nos indican que algunas cosas cambiaran para aceptablemente, que la comunicación del partido (si es que tienen alguna) se articulará con la del gobierno y que sus voces se harán notar contrario al ausentismo casi total que hemos vivido en la defensa de la gestióngubernamental.
Finalmente y aunque nadie nos ha pedido opinión nos gustaria que el presidente ojeara el añoso manual del caudillo de Navarrete que recomienda, logicamente, consultar para nombrar no para revocar y que un gobierno por bueno que sea no debe permanecer paralizado, pues la renovación genera esperanza en los que no han recibido su remuneración por el trabajo político realizado.
Compártelo en tus redes:






