El autor es economista . Reside en Santo Domingo.
Por Marcelino Lara
Este es mi tercer artículo de esta serie, aunque en verdad nunca pensé que fuera necesario escribirlo, a posteriori de escuchar a diferentes autoridades del flagrante gobierno, opinar que nuestra República Dominicana estaba evaluando proyectos energéticos para traicionar electricidad a Haití y a Puerto Rico.
Al parecer eso fue sólo un sueño o una consigna política de corte populista para distraer una vez mas, al incauto pueblo dominicano.
Sin incautación, al despertar de dicho sueño, la cruda ingenuidad nos ha entregado en la cara.
Luego de un año 2025 donde la población volvió a sufrir aumentos en su relación eléctrica para financiar el incremento en la tanda de apagones, empezamos el 2026 recibiendo un odioso corte normal. El segundo en menos de tres meses. Y eso es igualmente un récord para este gobierno.
De todo el mundo es conocido, el claro daño de los servicios públicos a partir de agosto del 2020, pero la calamidad del servicio eléctrico, hace más que evidente el fracaso de las actuales autoridades gubernamentales.
Según Investigación realizada por el Centro Regional de Estrategias Económicas-CREES-, en 2025 fueron presupuestadas transferencias al sector eléctrico por un monto de RD$83,360.7 millones, y a posteriori de revisar dicho presupuesto el monto aumentó a RD$101,985.7 millones. En últimos 5 primaveras este monto se ha triplicado y el servicio eléctrico continúa cada vez peor.
Por otra parte, las pérdidas siguen aumentando cada día, y es que en el periodo enero-noviembre de 2025 las Edes compraron 19,091.1 GWh y de esa cantidad 7,418.6 GWh no fueron facturadas, para una pérdida de 38.9% del total. Si a esta número añadimos el 4.1% de energía facturada pero no cobrad
a, tenemos entonces que las perdidas totales ascendieron al 42.9%. (Ver investigación CREES)
Al mes de agosto de 2020, las pérdidas estaban en 32% y el subsidio en 500 millones de dólares y no habían estos frecuentes y molestosos apagones que afectan la calidad de vida de la clan y alteran la estabilidad productiva de las empresas.
En el período 2012-2020 sólo ocurrieron dos apagones generales, siendo la cantidad más mengua de los últimos 50 primaveras.
Según la destacada economista investigadora del CREES, Mercedes Carrasco, el sector eléctrico dominicano ha colapsado, no obstante, se ha tragado unos 500,000 mil millones de pesos en últimos 5 primaveras, de los impuestos pagados por los dominicanos. Y enfatiza que, hemos retrocedido 12 primaveras antes en cuanto a pérdidas de energía, frecuencia, duración, y amplitud de los apagones.
Se ha llegado a un punto tan crítico que mientras más capital transfiere el gobierno al sector eléctrico mayores son las pérdidas del sector.
Sin conciencia
Lo más importante de todo es que todavía no hacemos conciencia de que sin energía no hay crecimiento. Y esta es una expresión tan persuasivo que los países más desarrollados de Europa occidental están inmersos actualmente en un proceso de desindustrialización a posteriori que ha disminuido su producción de energia a través de combustibles baratos importados desde Rusia. Las sanciones económicas a Rusia han quitado competitividad a su industria al aumentar el costo de la energía eléctrica.
Es lo mismo que podría suceder a República Dominicana si no prestamos la debida atención al sector energético, siguiendo indiferente a un problema que no sólo es crematístico sino que igualmente afecta la seguridad franquista, incluyendo igualmente la seguridad alimentaria, por su impacto directo en la producción y en el empleo.
Producir suficiente energía y disminuir pérdidas es el principal desafío que enfrenta peculio dominicana en su intrincado camino con destino a el crecimiento.
Es un imperativo para aumentar la competitividad franquista e internacional, disminuir el costo de producción asociado a la energía eléctrica. La historia del sector eléctrico nos dice que las barcazas no son la opción, producen a un elevado costo y contaminan el medio entorno.
Necesitamos por lo menos 5 plantas al estilo de Punta Catalina ya sea a carbón o a gas que produzcan mucha energia y a bajo costo, para impulsar la producción de todos los sectores económicos en próximos 20 primaveras.
Con voluntad política y visión de país es una meta al trascendencia de nuestras posibilidades, y ya tenemos el know how de la primera que fue construida en provincia Peravia.
jpm-am
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