Resulta paradójico que el país celebre cifras de crecimiento crematístico y se inserta con entusiasmo en conversaciones globales sobre inteligencia químicomientras una cruda verdad persiste en la sombra del progreso, ya que miles de familias deben levantarse temprano para usar en improvisadas llaves la poca agua que llega. La foto tomada hoy en la calle Moca, en Villas Agrícolasen la hacienda, revela esa cruda verdad.





