Hay historias que desafían las normas, que se atreven a mirar el simpatía desde ángulos que pocas veces se exploran en pantalla. “Simplemente Alicia” es una de ellas.
Desde su estreno en Netflix, esta comedia dramática ha capturado la atención del divulgado con una premisa audaz y un enfoque narrativo arriesgado.
La historia tournée en torno a Alicia, una mujer que decide nutrir relaciones simultáneas con dos hombres muy distintos: Alejo, un escritor apasionado, y Pablo, un exsacerdote que lucha por conciliar su disposición con sus sentimientos.
La serie se adentra en las complejidades de este triángulo amoroso, explorando no solo la tensión emocional de sus protagonistas, sino incluso las repercusiones sociales y éticas de sus decisiones.
“Simplemente Alicia” combina momentos de humor con situaciones dramáticas, en un delicado nivelación que exploración atrapar al espectador sin caer en la exageración melodramática.

Simplemente Alicia | Avance oficial | Netflix
Sin retención, su propuesta audaz incluso despierta debate. La forma en que aborda la bigamia y el simpatía osado puede resultar polémica para quienes esperan narrativas más convencionales, y algunas resoluciones argumentales se sienten, en ocasiones, forzadas para sostener la tensión.
Aun así, la interpretación de los protagonistas (Michel Brown, Sebastián Carvajal y Verónica Orozco) logra humanizar a los personajes y darle credibilidad a sus conflictos, convirtiendo a Alicia en un personaje confuso y provocador que desafía estereotipos.
Por otra parte, la serie funciona como un espejo de los tiempos actuales, donde los debates sobre relaciones no tradicionales, autonomía personal y sufragio afectiva se vuelven cada vez más relevantes.
Al presentar a una protagonista que toma decisiones controvertidas pero auténticas, “Simplemente Alicia” cuestiona con elegancia los prejuicios sociales y abre un espacio de discusión sobre cómo concebimos el simpatía y la fidelidad en la contemporaneidad.
Con una producción cuidada en vestuario, dirección y fotografía, la serie se presenta como una reto diferente internamente del contenido iberoamericano de Netflix, capaz de difundir conversación y atraer a un divulgado ávido de historias que rompan moldes.
La serie no solo entretiene, sino que invita a reflexionar sobre los límites del simpatía, la independencia emocional y la sociedad que juzga a quienes se atreven a seducir de forma distinta.







