Los recientes rebrotes de la peste porcina africana (PPA) en los campos dominicanos motivaron al Gobierno a retomar los programas de protección social a los productores de roñoso afectados por esa peste en este año.
Hoy se entregaron 80 millones de pesos a 29 productores, de un total de 40 afectados en el Cibao Central y Sur del país, explicó el director universal de Manada, Abel Madera, al detallar que, de febrero a la momento, se han sacrificado 22 mil cerdos.
Al balbucir del hijuelo, dijo que las enfermedades virales se comportan así; hay algunos controles que se han tomado con decano rigurosidad, y eso ha provocado que la enfermedad se declare como de decano magnitud. Hay más casos porque hay más muestreo.
Desde febrero, la enfermedad experimentó un hijuelo, dijo al señalar que de guisa permanente, cada 21 días se realiza un monitoreo en todas las granjas, cuyos resultados se envían al Laboratorio Central Veterinario, y desde allí se obtienen informes periódicos.
Los fortuna entregados constituyen una compensación a los productores de cerdos, quienes deben esperar la autorización de la entidad correspondiente para reanudar la producción.
Señaló que están buscando alternativas para elaborar la producción; se ha hablado de peces, bovinos y caprinos.
Control pese porcina
Madera señaló que siguen los controles de movimiento para evitar que la enfermedad afecte a unos 400 mil cerdos de 600 granjas.
De acuerdo con Miguel Olivo, presidente de la Asociación de Porcicultores, posteriormente de que se relanzó el software de control de movimiento de roñoso en febrero, existe un decano control, pero esto no quita que la enfermedad, como es virulento, siga expandiéndose a nivel doméstico.
“Sabemos del esfuerzo de Manada, y agradecemos al president por retomar los programas de control que fueron paralizados tras los organismos internacionales finalizar sus programas de protección en septiembre del pasado año”, dijo al rememorar que los productores que eran afectados en ese periodo quedaban en un ribete.
Expresó que la crianza de roñoso de traspatio sigue en todo el país y, como la enfermedad no tiene vacuna, no hay forma de controlarla si no es con bioseguridad. En la medida en que los productores son más pequeños, tienen menos posibilidad de producir con bioseguridad y transmiten la enfermedad.
De su banda, el productor Israel Brito indicó que las granjas de traspatio siguen vigentes y esperan que los productores se sumen a contribuir con el control de la enfermedad que afecta la porcicultura.
Uno de los productores afectados e indemnizado fue Rafael Ábrego, en Moca, quien perdió 1,200 madres reproductoras. Ábrego afirmó que recibió indemnización estatal por la pérdida. Dijo que, en la zona, incluyendo a Salcedo, se reportan rebrotes, mientras otros productores incluso han sido afectados y han eliminado sus producciones. Ábrego advierte que la producción doméstico se verá limitada este año, aunque algunas granjas sobrevivientes abastecerán el mercado nave.
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El próximo 21 de julio se cumplirán cuatro primaveras, de que se reportó el primer caso de fiebre porcina en el país, desde ese momento el Sección de Agrícultura de los Estados Unidos comenzó un software de extras a los productores.






