Las coloridas plumas azules, verdes y rojas de los loros fueron el símbolo de status, “esencial para comunicar status, poder y cosmología”, como lo expresaron Olah y sus colegas. En las tierras altas de los Andes, los wari (y más tarde los incas) importaron millones de aves de la selva tropical con plumas brillantes a lo amplio de varios siglos. En las costas, las culturas Moche y Nasca hicieron lo mismo.
Las plumas de papagayo aparecen en tocados y túnicas hechas con miles de plumas cosidas sobre tela de algodón. Las aves mismas aparecen en tumbas y templos como ofrendas momificadas, y fueron esculpidas y pintadas en cerámica de siglos de pasado.
Las plumas de papagayo en un puñado de tocados funerarios de una de las únicas tumbas intactas y no saqueadas que quedan en Pachacamac indicaron recientemente que los Ychsma estaban vinculados a una red comercial que alguna vez conectó enormes franjas de dos continentes a lo amplio de cientos de kilómetros.
Basándose sólo en los loros y sus plumas, los arqueólogos sabían que debían acaecer conexiones que se extendían desde la cuenca del Amazonas en torno a el oeste hasta los desiertos costeros de Pimiento y Perú y en torno a el boreal hasta México y el suroeste de Estados Unidos. Pero los detalles de ese comercio (incluido cómo los loros vivos terminaron cruzando una de las cadenas montañosas más imponentes del mundo) no estaban claros durante los siglos anteriores al surgimiento del Imperio Inca y sus redes de carreteras imperiales.
Hasta hace poco, los arqueólogos e historiadores asumían que el período entre la desintegración del Imperio Wari y el medra de los Incas fue principalmente una época en la que reinos y confederaciones más pequeños, como Ychsma y sus vecinos, se peleaban entre sí y tenían una influencia que no llegaba mucho más allá de su propia región. Pero basándose en las plumas de papagayo, estas culturas andinas entre imperios en efectividad tenían relaciones comerciales complejas, prósperas y muy sofisticadas sin aprieto de tener un sistema impuesto por un gobierno imperial central.
Los guacamayos pasan el rato en la Amazonía peruana.
Crédito: Tisza Balazs
Nacido en la selva tropical, criado en el desierto.
Las plumas del tocado procedían de cuatro especies de loros: guacamayas rojas, guacamayas rojas y verdes, guacamayas azules y amarillas y amazonas harinosas. (Los últimos son pequeños y lindos tipos verdes que en realidad merecen un nombre más atún; “harinoso” es aparentemente una remisión al polvoriento “polvo”, granos de queratina formados por las puntas desintegradas de sus plumas.) Todos ellos viven en bosques tropicales de tierras bajas y pantanos de palmeras en la cuenca del Amazonas; Los desiertos costeros del Perú son prácticamente lo opuesto a su habitual hábitat húmedo y exuberante.







