Un esfera de respeto, deslumbramiento y agradecimiento rodeó este sábado los actos fúnebres de María Cristina Camilola primera locutora dominicana, fallecida el pasado viernes a los 107 primaveras.
En la capilla C de la funeraria Blandinofamiliares, colegas, amigos y figuras del ámbito cultural se dieron cita para descalificar a quien es considerada un pilar de la comunicación en la República Dominicana.
No hubo llantos escandalosos, pero sí miradas cargadas de emoción, saludos compartidos Y anécdotas que hablaron más allá de las palabras. En una pantalla, se proyectaban imágenes de “Maíta”, como la llamaban con afecto, acompañadas de la frase “Columna de la comunidad”.
Son retratoal costado del féretro, mostraba a una mujer sonrientecon su característico peinado recogidoreflexivo de la paz con la que vivió y partió.
Para quienes la conocieron, María Cristina Camilo no solo fue una pionerasino igualmente una figura que encarnó los títulos del trabajola disciplina y el compromiso profesional. Así lo expresó el Ministro de civilización, Roberto Donaire Salcedoquien compartió espectáculo con ella en televisión, teatro y cine.
“Siempre fue la primera en entrar. No Solo para Canal, igualmente al teatro, cuando teníamos funciones. Llegaba antaño que todos, con una sonrisa en el rostro y una voz cálida que llenaba el sitio”, recordó Salcedo.
La puntualidad no era un detalle beocio en su vida, sino una expresión constante de su ética de trabajo. “Nos enseñó con su ejemplo el valía del enfoque y la disciplina. Esa fue su maduro advertencia para quienes tuvimos el privilegio de compartir con ella”, agregó.

Según Salcedo, la comportamiento de María Cristina no cambiaba, incluso en los días de grabaciones largas: “Nunca llegaba cansada. Siempre estaba relación, con alegría, y con esa sonrisa característica que aún todos guardamos en la memoria”.
Y encomienda que trasciende generaciones
- Nacida el 25 de diciembre de 1917, María Cristina Camilo fue la primera mujer en aparecer en la televisión dominicana y una de las voces fundacionales de la radiodifusión doméstico.
- Pero su huella no se limitó a los medios: igualmente fue actriz de teatro y cine, formadora de nuevas generaciones y defensora de la civilización.
“Fue una mujer honorable que aportó lo mejor de su talento desde los inicios mismos de la televisión y la radiodifusión en el país. Su carrera fue prodigiosa y su vida, un ejemplo de integridad y entrega“, afirmó el Ministro de civilización.
La comunicadora se mantuvo activa durante décadas, con una clarividencia y energía que sorprendían incluso a sus colegas más jóvenes. “Fue una rezo que haya vivido una vida tan larga y saludable. Nos duele su partida, pero agradecemos el privilegio de activo compartido tantos primaveras con ella”, expresó Salcedo.
El periodista y expresidente del Círculo de Locutores Dominicanos, Miguel Ortega, igualmente rindió homenaje a la memoria de María Cristina Camilorecordando su constante apoyo institucional y su preocupación por el rumbo coetáneo de la comunicación en el país.

“María Cristina estuvo activa como comisión hasta el año pasado, en los exámenes de dicho que se realizan cada 19 de noviembre. Siempre estaba presente”, afirmó Ortega.
Recordó que la última vez que conversó con ella fue en una actividad del Círculo de Locutores, donde la veterana comunicadora expresó su inquietud por el estado de los medios:
“Decía que la comunicación en República Dominicana está distorsionada, alejada de la verdad”.
Durante su diligencia en el Círculo de Locutores entre 2009 y 2013, Ortega aseguró que Camilo fue un pilar constante: “Siempre nos apoyó. Fue la comadre de cada promoción de locutores que se graduó en ese tiempo, y no faltaba a ninguna actividad. Siempre era la primera en entrar”.
Más allá de su trayectoriaOrtega destacó su calidad humana y profesional:
“No fue un ícono por modasino por méritos reales. Representó a la mujer con dignidad. A sus 107 primaveras, nadie podía aseverar que tuvo un conflicto con ella. Tuvo una conducta intachable. Ese es el ejemplo que debemos multiplicar”.
Igualmente rememoró cuando, siendo solicitante a presentador, fue evaluado por ella:
“Fue ella quien me examinó cuando me presenté para obtener el carnet. Era muy quisquilloso, la más rigurosa del comisión. Gracias a Jehová que ya tenía experiencia y usé algunos bienes para advenir sin problemas”.
Y finalizó con un mensaje para las nuevas generaciones.
“María Cristina siempre nos aconsejaba apoyar la postura, la dicción, el respeto por la profesión. Hoy la comunicación está prácticamente a la deriva. Lo que hacíamos nosotros y lo que hacía María Cristina era para edificar, para aportar valía a la sociedad. Los nuevos líderes deben pensar en el encomienda que van a dejar. Todos vamos a partir algún día, y lo importante es qué dejamos antes”.
Un zaguero adiós en su casa profesional
Como parte de los actos oficiales, el Profesión de Civilización anunció que este domingo a las 12:00 del mediodía, antaño de su sepultura en el Cementerio Puerta del Firmamento, se rendirá homenaje a María Cristina Camilo en Radiodifusión Televisión Dominicana (RTVD), el sitio donde hizo historia como la primera mujer en aparecer en pantalla.
“Será un acto breve, pero muy simbólico. Llevarla a RTVD antaño de su última morada es un aire con el que honramos su sitio en la historia de la comunicación dominicana”, afirmó Salcedo.
El rostro de la buena comunicación
Aunque en vida no recibió todos los reconocimientos que algunos consideran merecidos, su encomienda permanece incólume. “El tema de los premios es una prerrogativa de los periodistas de espectáculo, pero su encomienda va más allá. María Cristina fue una mujer bendecida. Ahora nos corresponde a nosotros apoyar viva su imagen como ejemplo“, dijo el ministro.
Y concluyó con una frase que resume la dimensión de su encomienda: “La buena comunicación en la República Dominicana tiene nombre, y uno de esos nombres es María Cristina Camilo“
María Cristina Camilo vivió 107 primaveras. Y cada uno de ellos dejó una huella. No solo en la historia de los medios dominicanos, sino en el corazón de todo un país.






