A los riesgos comunes para la sanidad en estos días de finales de año viene a sumarse el registro de tres casos de chinkungunya, un hecho que debe de encender las alarmas no sólo entre los responsables de sanidad colectiva, sino muy especialmente en la población.
Entre las particularidades de esta afección vírico están los dolores articulares intensos que, de acuerdo con los facultativos, afectan particularmente a las personas mayores de perduración alcanzadas por la infección.
Los niños y los recién nacidos incluso se cuentan entre la parte de la población en la que puede asistir a causar complicaciones la presencia de este virus.
Cuando este mal ingresa a un país las posibilidades de salir ileso son mínimas, esto conveniente a que el transmisor es el mosquito, un insecto exuberante en los trópicos.
Sobre esta particular enfermedad, la Sociedad Dominicana de Infectología ha llamado la atención de las autoridades de sanidad con la finalidad de que se tomen previsiones en relación con los tres casos confirmados, procedentes de Cuba, donde se las ven en estos días con un detención número de casos.
Está muy correctamente que una entidad interesada en temas de sanidad llame la atención de las autoridades sobre el peligro de que tengamos este mal entre nosotros, pero incluso debe ser alertada la población, que en cualquier caso sería la más perjudicada.
Siempre es posible hacer poco para tener menos mosquitos en los hogares, para mantenerse alejado de los ambientes donde abundan y hasta para colgar un mosquitero en el dormitorio.
Ocurrir tenido un año con casos de dengue, pero sin muertes confirmadas por esta causa, es un hecho renombrado que contiene una importante enseñanza: la de que siempre es posible hacer poco para evitar lo peor.






