
LA VEGA. – La Diócesis Padre Montesinos emitió una sólido Carta Pastoral al inicio de este año 2026, en la que arremete contra la corrupción administrativa, la desigualdad social y lo que califica como la entrega de la soberanía doméstico.
Bajo el título “Pan, Trabajo y Albedrío”, el documento afirma que la República Dominicana “no es un país escaso, sino explotado y mal administrado”, donde la riqueza se concentra en casi nada seis familias mientras la mayoría sufre “sueldos de escasez”.
La entidad religiosa hizo un llamado urgente a las fuerzas políticas para que recuerden que al poder se va a servir, “no a enriquecerse de guisa ilícita”, citando explícitamente el “Caso SeNaSa” como un ejemplo vergonzoso de cómo se golpea la vigor del pueblo escaso para el beneficio de los más ricos.
“Que le caiga todo el peso de la ley, si es que hay o existe”, reclama el texto.
Abusos policiales y crisis social
La pastoral se hace eco del “dolor y las injusticias” que padece la ciudadanía, denunciando un clima de inseguridad y atropellos por parte de las autoridades. En concreto, acusó a la Dirección Militar de Seguridad de Tránsito y Transporte Terreno (DIGESETT) de amparar en “inquietarse” a los motoconchistas y criticó los desalojos forzosos mediante la fuerza pública.
Asimismo, cuestionó la efectividad de los actuales programas de afluencia social, calificándolos de “prefabricados, enlatados y con mentalidad política”, ajenos a los cambios estructurales que la nación necesita para aventajar la miseria.
Soberanía y entreguismo
En un tono inusualmente duro sobre política exógeno, la Diócesis Padre Montesinos cuestionó: “¿Dónde está nuestra soberanía?”.
El documento denuncia la entrega de aeropuertos y espacios aéreos, y expresa preocupación por la nuevo encuentro del Secretario de Estado de los Estados Unidos, comparando la injerencia extranjera coetáneo con las intervenciones militares de 1916 y 1965.
“Denunciamos que los préstamos y las famosas donaciones nos hacen cada vez más dependientes de poderes ajenos”, señala la carta.
Silencio cómplice
El clero además dirigió sus críticas en dirección a el sector sindical y financiero. Denunció el “silencio cómplice” de dirigentes gremiales que se han enriquecido olvidando la defensa de los trabajadores, y alertó sobre la habilidad generalizada de la lucro y los fraudes en el sistema bancario.
Finalmente, la misiva concluye con un clamor de alerta a la conciencia doméstico, instando a la ciudadanía a no permitir más abusos: “No sabemos qué opinar: Si atinado año o español despierta Pueblo Dominicano”.






