
Las redes están llenas de reflexiones, hay de todo para todos. En el interior de la multiplicidad de opciones, encontré la futuro: “Estar en sobrepeso es difícil, estar en forma físicamente es difícil, elige tu dificultad. Estar endeudado es difícil, tener educación financiera es difícil, elige tu dificultad. Trabaja de 9 a 5 hasta los 65 primaveras es difícil, emprender un negocio es difícil, elige tu dificultad. Habitar sin cuidado y sin Todopoderoso, es difícil, elige tu dificultad. Resistir una vida dedicada a Todopoderoso, es difícil, elige tu dificultad. Veras, la vida nunca es obvio, por naturaleza es difícil, y lo único que tienes que hacer es designar tu dificultad, así que eliges sabiamente”.
Es interesante esta advertencia, porque la tendencia en los mensajes es en ocasiones, un magnífico infructifero, económico, superficial e ingenuo. Pues, es global encontrar motivaciones de la futuro guisa: “Todopoderoso tiene el control”, “Hoy será un gran dia”, “vive, que la vida es corta”. En fin, son expresiones lindas, románticas, pero que no llevan a las personas a conducirse con los pies en la tierra. Diferente a la advertencia citada al inicio: “elige la dificultad”, porque es más realista, ya que todos vivimos en constante conflictos y contrariedades. Todo va a servir de la perspectiva, del enfoque y el modo de aceptar la vida.
Hay que memorizar a designar la dificultad, no enfocarse solamente en la comodidad y en el bienestar personal. Por eso, la gentío suele asegurar “que la experiencia no se improvisa”, precisamente porque en cada paso que damos tenemos que escuchar nuestra conciencia y comprender los signos de los tiempos. Es asegurar, sazonar, soltar y aceptar la vida con todas sus implicaciones.
La esencia de la advertencia central de este artículo está en la última expresión: “elige sabiamente”, porque siempre hay que designar, no necesariamente entre lo que nos gusta y lo que nos desagrada, sino entre dos realidades difíciles, fuertes y que implican esfuerzo humano y espiritual. Pero seamos objetivos, es mejor tomar la iniciativa en las elecciones, y no que tengamos que acoger lo que quede, lo que nos “toque”, como suelen asegurar popularmente, ya que si la vida fuera una suerte, donde algunos esperan que ganarse el premio, fuera entonces una tragedia para unos y una gozo para otros.
Por eso, sé cauto, elige tu dificultad. Decide que te va angustiar en la vida, cuáles muros vas a derribar, con que dolor te quieres purificar. Hazlo de esta guisa, porque no se puede conducirse de ingenuidades, ni mucho menos de fantasías, siquiera de imaginaciones. Por consiguiente, designar la dificultad es conducirse unido a la ingenuidad, es evitar dolores de cabezas y energías gastadas de formas innecesarias. Asume lo que te sale al frente, llora, sufre, cae, levántate pero ten la tranquilidad y la satisfacción que detrás de todo esto, vendrá el premio, la galardón, la punto y sobre todo la seguridad de conocer que tú eliges, que nadie eligió por ti.





