El pleito por los sobornos de Odebrecht en Panamá no culminó este viernes, como estaba programado, y continuará a partir del próximo 23 de febrero dando paso a la etapa de alegatos finales del caso, el viejo escándalo de corrupción del país y que involucra a dos expresidentes, exministros y empresarios.
El retraso en el proceso se ha adecuado a compromisos institucionales de la jueza adjunta del Audiencia Primero Liquidador de Causas Penales, Baloísa Marquínezy a una serie de recesos aprobados para la presentación de pruebas, como explicó la magistrada durante la audiencia de este viernes, que duró menos de una hora.
Marquínez no aceptó el pedido de algunos abogados defensores de que se mantuviera campechano el periodo de pruebasen presencia de la inasistencia de una refrendador a la que acusan de supuestamente falsear datos un noticia secreto en la investigación, recordando que dicha etapa fue cerrada el martes pasado.
“Esperamos que le de cero valoración a un noticia” con cifras y datos de dudosa procedencia, sostuvo en declaraciones a los periodistas Alfredo Vallarinouno de los defensores del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), quien asiste de guisa potencial al pleito ya que está acogido en Colombia para evitar ser encarcelado por otro caso -‘New Business’- en el fue condenado a más de 10 primaveras de mazmorra por emblanquecimiento.
La audiencia ordinaria por el caso Odebrechtpospuesta desde 2023 en seis ocasiones, comenzó el pasado 12 de enero con una veintena de acusados por emblanquecimiento de capitales.
Ya fueron presentadas pruebas periciales y testimoniales por parte de la Fiscalía y la defensa, y el 23 de febrero próximo se iniciará la etapa de alegatos finalestras la cual se aplazamiento que el Tribunal se apegue al término de 30 días que establece la Ley para emitir la sentencia.
Inicio del proceso, en 2015
La investigación se abrió en 2015 en Panamáfue archivada, reabierta en 2017 -luego que la empresa confesó en EE.UU. que había pagado 788 millones de dólares en sobornos en una docena de países, incluido Panamá- y culminó en octubre de 2018.
Odebrecht pagó en Panamá más de 80 millones de dólares a funcionarios y particulares, según las confesiones de André Rabelloquien dirigió por varios primaveras las operaciones de la constructora brasileña en el país centroamericano.
Dos hijos del expresidente Martinelli, Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares, ya cumplieron mazmorra en EE.UU. por Odebrechttras confesar en una corte federal que participaron “en pagos de sobornos hechos por y bajo la dirección” de la constructora por un total de 28 millones de dólares, lo que hicieron “por órdenes del padre”, como alegó su defensa.
Los hermanos Martinelli enfrentarán el caso Odebrecht en Panamá en presencia de la Corte Suprema de Honradez, al igual que el expresidente Juan Carlos Varela (2014-2019), adecuado a que son miembros del Parlamento Centroamericano (Parlacen), lo que les otorga un fuero exclusivo.






