
Rafael Santos Badía | Foto: Kelvin de la Cruz
El ministro del Profesión de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Evaristo Santos Badía, planteó la pobreza de revisar de guisa estructural el maniquí salarial del instrucción y redefinir el papel que desempeñan los doctores adentro del sistema educativo dominicano.
El funcionario cuestionó si el escalón doctoral debe continuar vinculado casi exclusivamente al examen en el nivel superior como principal vía de prosperidad de ingresos, o si el país debe crear condiciones para que ese haber humano enormemente especializado impacte igualmente los niveles auténtico, primario y secundario.
“¿Nos sentimos en realidad satisfechos con la educación que tenemos?”, preguntó el ministro, al formular una advertencia orientada a evaluar no solo la cobertura y la inversión, sino igualmente la calidad, la pertinencia curricular y la capacidad investigativa del sistema.
Santos Badía sostuvo que muchos egresados concluyen su formación “cargados de contenidos que no siempre responden a una actividad específica en el mundo productivo”, lo que, a su pleito, evidencia la pobreza de revisar los planes de estudio y proteger la investigación aplicada.
Debate sobre inserción profesional y conciencia salarial
El ministro evocó que desde la fundación de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en 1970, la discusión sobre estatuto, escalafón y remuneración docente ha sido un eje central del debate educativo. Recordó que ya en 1977 se discutía si la remuneración debía definirse principalmente por el nivel educativo o por la titulación académica.
La advertencia, señaló, interpela la coherencia entre la expansión de la propuesta doctoral y las oportunidades reales de inserción profesional en el sistema preuniversitario, advirtiendo que sin incentivos claros el país corre el peligro de desaprovechar fortuna humanos formados con adhesión inversión pública y privada.
Desde su perspectiva, integrar doctores en los niveles auténtico, primario y secundario podría elevar la calidad pedagógica y consolidar una civilización investigativa desde las aulas, aunque reconoció que ello implicaría ajustes presupuestarios y normativos significativos.
Cargo de primera cohorte doctoral
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la medición de la primera cohorte del Doctorado en Ciencias de la Educación, desarrollado en modalidad consorciada por la Universidad Católica Nordestana (UCNE), la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), la Universidad Católica del Cibao (UCATECI) y la Universidad Tecnológica del Cibao Uruguayo (UTECO).
El software inició con 37 participantes, de los cuales 16 culminaron exitosamente el proceso culto tras cumplir con las exigencias investigativas y la defensa de conclusión, mientras los demás continúan en escalón de firmeza.
El discurso central del acto estuvo a cargo del ministro de Educación, Miguel de Campsquien enfatizó que la transformación educativa requiere convertir la investigación en una útil efectiva para indisponer los desafíos reales de las aulas.
Santos Badía contextualizó su llamado en el tablado postpandemia y en los desafíos derivados de la acelerada transformación científica y tecnológica, señalando que la República Dominicana enfrenta una transición productiva que demandará haber humano con competencias especializadas en distintas regiones del país.





