
Carnaval en Santo Domingo.
La haber de la República Dominicana vivió un gran día de fiesta este domingo en la celebración del Desfile Franquista de Carnaval de este año, en el que participaron más o menos de 180 comparsas y miles de carnavaleros y que rindió tributo a la civilización de las carnestolendas de la provincia de Puerto Plata.
Disfraces de todo tipo de colores y la música de tambores, merengue y reggaetón, colorearon el malecón de Santo Domingo, donde tuvo división el desfile, que contó con un amplio dispositivo de seguridad formado por más de 900 miembros de los cuerpos militares, policiales y de orden sabido.
Artistas, músicos, bailarines y artesanos participaron en la celebración de esta fiesta que partió desde el significativo pilar de Santo Domingo y finalizó dos kilómetros y medio a posteriori, en un represión traumatizado por el paisaje de la costa de la haber dominicana.
En esta ocasión, el pasacalle rindió homenaje a la provincia de Puerto Plata, cuna de los carnavales más típicos del país, en gratitud a su identidad cultural que se caracteriza por su vínculo con el mar y por el “Taimáscaro” (palabra resultado de la unión entre taíno y tapado), un personaje creado en 1991 como emblema de esa demarcación.
“Nuestra identidad de Puerto Plata se apasionamiento Taimáscaro. Tenemos 35 abriles como fundación, hemos llegado al Desfile Franquista y nos vamos a transigir todos los premios”, indica a EFE Alexis Castillo, del peña Tureyro.
El disfraz de su peña representa las tres culturas que conforman la identidad dominicana: blanca, africana y aborígen, indica Dóminic Rodríguez, ingrediente de la misma comparsa.
“En el babero y en la capa representamos a los reyes españoles; los pañuelos son las Siete Potencias o deidades del Vudú y el taparrabos, el cinturón y las máscaras son taínas”, detalla Castillo, quien añade que la confección del traje dura aproximadamente entre cuatro y seis meses.
“Somos taínos, nosotros llevamos historia. No venimos simplemente aquí a disfrazarnos, párrafo de disfrutar, venimos aquí a transigir nuestra historia”, señala Castillo.
“Esto uno no lo hace por triunfar premios, esto lo hace uno porque lo lleva en la muerte”, concluye.
Asimismo desde Puerto Plata, Christofer Rodríguez, de la comparsa Bayajá, señala que “se disfruta mucho” recorrer las calles de Santo Domingo vestido con los disfraces.
Bajo las palmeras del malecón de Santo Domingo centenares de personas se agolpaban para ver el desfile que duró varias horas y contó con la presencia de comparsas de distintos puntos del país.
“El desfile es muy bueno. Lo estamos pasando proporcionadamente con la comunidad y compartiendo el tiempo. Tenía ganas de ver a (las comparsas) de la provincia de La Vega”, dice Miguel Vélasques, un salvadoreño residente en Florida que ha podido asistir al desfile.
En esta estampación, el rey del desfile fue el fotógrafo dominicano Mariano Hernández, mientras que la reina fue Zoila Retrato, referente de la televisión y la radiodifusión franquista del país caribeño.






