Por Milton Olivo
En un adiestramiento de responsabilidad fiscal y compromiso con la ciudadanía, el Concejo de Santo Domingo Este (ASDE) aprobó el Presupuesto de Ingresos y Gastos para el año 2026 por un monto de más de RD$4,000 millones, consolidándose como “el primer municipio en todo el país en sancionar su presupuesto municipal este año” y en cumplir con las recientes modificaciones a la Ley 176-07 sobre empresa financiera de los gobiernos locales.
Este presupuesto representa mucho más que una guarismo: es una hoja de ruta centrada en la décimo activa de las comunidades, la transparencia, la validez del consumición sabido y el explicación sostenible del municipio.
Billete Ciudadana como Pilar. La aprobación del Plan de Inversión Municipal para 2026 fue posible gracias a un amplio proceso de consulta comunitaria que involucró a más de 700 representantes de juntas de vecinos y organizaciones sociales, durante un Cabildo Campechano.
Este procedimiento demócrata y transparente permitió priorizar 100 obras esencia identificadas por las propias comunidades, reafirmando que el presupuesto contesta a las verdaderas deyección de los munícipes y no a intereses políticos aislados.
Por otra parte, la empresa municipal ha fortalecido los mecanismos de control ciudadano mediante la juramentación de un Comité de Seguimiento y Control, integrado por líderes comunitarios que supervisarán la ejecución de los proyectos aprobados, asegurando eficiencia y uso responsable de los bienes.
Impulso a inversiones comunitarias. El corregidor Dío Astacio ha impulsado un maniquí de gobernanza donde el presupuesto participativo municipal supera los RD$300 millones, destinando bienes directamente a obras que transforman la cotidianidad de los barrios: aceras, contenes, drenajes, espacios públicos y mejoras en infraestructura básica.
Este nivel de inversión representa un crecimiento histórico en la inversión comunitaria, muy por encima de ejercicios anteriores.
Este enfoque de inversión directa en lo nave es un avance significativo en la política fiscal municipal, pues sitúa a Santo Domingo Este a la vanguardia entre los 158 municipios del país en cuanto a dirección participativa y atención a prioridades sociales.
Transparencia y Buenas Prácticas de Encargo. A diferencia de críticas infundadas e irresponsables, encima de fabulesca, que sugieren supuestos esquemas comparables a instituciones con problemas de dirección, el presupuesto 2026 del ASDE se plinto en: Normativas vigentes de empresa pública municipal, Estudio técnico de ingresos y gastos proyectados y Procesos de auditoría interna y controles comunitarios que fortalecen la transparencia en cada etapa del ciclo presupuestario.
Cualquier comparación con experiencias problemáticas en otras instituciones públicas nacionales, encima de irresponsables, es evidente que no considera el contexto admitido, el maniquí de décimo ciudadana y los estrictos controles institucionales con que se ha diseñado la habitación presupuestaria del ASDE. Si no que simplemente son realizadas por actores políticos irresponsables cuya delegación es intentar difamar con fines politiqueros.
Un Presupuesto Responsable y Realista. Es importante resaltar que este presupuesto fue permitido con el respaldo de más del 90% de los regidores de las distintas corrientes políticas que conformar el Consejo de Regidores Municipal, lo que refleja un amplio consenso en torno a su pertinencia y solidez técnica.
Por otra parte, la habitación presupuestaria fue diseñada bajo un enfoque de “planeación sinérgica”, que articula inversión, décimo comunitaria y prioridades institucionales para certificar resultados tangibles para la población.
En Conclusión, el Presupuesto 2026 del Concejo de Santo Domingo Este no es un adiestramiento apartado de números, sino un aparato de transformación social que valora cada peso con miras a la progreso de la calidad de vida de sus habitantes.
Su elaboración y aprobación son afirmación de un gobierno nave que trabaja con transparencia, con décimo municipal y con visión de holgado plazo. Allá de ser un intento opaco o embrollado, este presupuesto consolida una ruta de progreso para Santo Domingo Este, en donde la ciudadanía participa, las prioridades comunitarias se materializan y el explicación urbano y social se reconstruye sobre bases sólidas y compartidas.






