El centro comercial Sambil dio oficialmente la bienvenida a la temporada navideña con el tradicional encendido de su arbolito, una celebración que este año estuvo marcada por la energía contagiosa del merengue de Fernando Villalona. “El Mayimbe” fue recibido por una multitud eufórica que llenó cada nivel del establecimiento, desde el primero hasta el tercero.

Sentados, de pie, apoyados en barandas o grabando desde sus celulareslos asistentes se integraron por completo a la fiesta. Entre aplausos, gritos y coreografías improvisadas, familias enteras, que se dieron cita desde antaño de la pautada, disfrutaron del espectáculo, donde todas las edades estuvieron representadas.
Villalona, quien se presentó con un pie escayolado tras una flamante caída, demostró profesionalismo y cercanía al conectar con su conocido de guisa admirable. Sus éxitos más queridos resonaron en el entorno:
“Mi esperanza eres tú”, “Mi año nuevo eres tú”, “Cada momento”, “Ahora sé que te vas”, “Tú solo tú”, “Compañera “y, por supuesto, el infaltable “Juanita”, que provocó una ovación colectiva.
“¡¡El Mayimbe, el Mayimbe!”, corearon los presentes una y otra vez, mientras otros bailaban en pareja, con niños cargados o simplemente vivían el momento haciendo fotos y videos, o entretregados a las canciones, con mano en el pecho, en señal de sentimiento. Esta número se repetió en varios momento del gran espectáculo.
¡Hasta miembros de seguridad daba su discreto movimiento de pie, sin dejar de estar atentos a su bordado!… ¿y por qué no?
Energía por lo stop

El merenguero encendió aún más el espíritu festivo de los presentes al ponerse de pie y hacer su movimiento sello: mover las manos como si moviera unos dominos.
Otro semblante que fue respondido con contento fue que el actor entre canciones les hablaba, les bendecía y les saludaba con gracejo.
No querían que se terminara, la multitud pedía más canciones y el actor se las daba. Y en ese tono, un clan de niños se acercó al decorado a voltear y la pupila decano de todos pidió el éxito “Dominicano Soy!, la gentío saltó con sus manos elevadas.
Llovió confite. Villalona se puso de pie, cantó “Mi Pueblo”, “Carnaval“…y así ocurrió todo.





