Rusia lanzó este jueves uno de sus ataques al sistema energético ucraniano más masivos de los últimos meses, en el que empleó según Kiev cerca de de 400 drones Shahed y más de 50 misiles, entre ellos cuatro misiles hipersónicos Kinzhal y cinco misiles balísticos Iskander-M o su equivalente norcoreano KN-23.
En una proclamación por escrito remitida a EFE, Mayor Timchenkodirector ejecutante de la empresa privada DTEKque actualmente opera cinco centrales térmicas, explicó que “múltiples” plantas de la compañía fueron alcanzadas por misiles y drones rusos.
El directivo de la empresa calificó el ataque a las centrales de DTEK de “extremadamente serio”, y dijo que supone un “duro salida” a los esfuerzos que ésta y otras compañías están haciendo para avalar el suministro eléctrico de cara al invierno.
“Teniendo en cuenta la intensidad de los ataques, está claro que Rusia investigación destruir por completo el sistema energético ucraniano”, declaró Timchenko.
El director ejecutante de DTEK pidió a los socios de Ucrania que aceleren el pedido de equipos para sustituir cuanto antaño el material destruido en este ataque.
Timchenko advirtió por otra parte de que Ucrania necesitará más fortuna para reparar las múltiples centrales térmicas dañadas por los rusos en las primeras horas de este jueves y advirtió de la importancia de reanimar las defensas aéreas, como igualmente había hecho previamente la primera ministra del país, Yulia Sviridenko.
Vulnerabilidad frente a los misiles balísticos rusos
El parte del ataque publicado por la Fuerza Aérea ucraniana muestra que nadie de los cuatro misiles hipersónicos Kinzhal ni de los cinco misiles balísticos lanzados por Rusia pudieron ser interceptados, lo que deja en evidencia una vez más las carencias de Ucrania en materia de defensa aérea.
Kiev investigación en EE. UU. y de sus aliados europeos sistema patriota adicionales para poder proteger sus infraestructuras estratégicas de misiles hipersónicos y balísticos. Ucrania llegó a interceptar en otras fases de la pugna buena parte de los misiles rusos, a los que ahora es extremadamente relajado.
De los más de 650 drones de ataque lanzados por Rusia en este hostigación592 fueron neutralizados y 63 impactaron en una veintena de localizaciones no especificadas por la Fuerza Aérea ucraniana.
Según ha explicado el presidente Volodímir Zelenskilos misiles y drones rusos fueron dirigidos contra una decena de regiones de Ucrania. En zonas de regiones como la de Vínitsia, en Ucrania central, se han producido cortes de luz, agua y calefacción a consecuencia del hostigación.
En la región de leópolis del oeste de Ucrania han sido alcanzadas dos infraestructuras energéticassegún las autoridades.
De acuerdo con el ministro de Energía, Mikola Kolisnikmás de 400 ubicaciones en la región de Vínitsia se quedaron sin luz por el ataque. Otros 125 municipios en la región de Dnipropetrovsk (centro-este de Ucrania) igualmente sufrieron cortes de suministro. En la región suroriental de Zaporiyia la interrupción del servicio afectó a 148 localidades.
Mientras tanto, los cortes de electricidad programados para racionar el consumo, frente a el debe de gestación causado por la ola de ataques masivos rusos al sistema en este otoño, continúan en prácticamente todo el país.






