Está previsto que mañana domingo aterrice en Tel Aviv el secretario de Estado de Estados Unidos, Situación Rubio, donde tratará la ataque bélica en Lazo y expresará su rechazo al gratitud de un Estado palestino que varios países anunciarán en septiembre, según su Oficina.
El presidente de la diplomacia estadounidense se reunirá el lunes con el primer ministro israelí, Pequeño Netanyahu, con quien realizará unas declaraciones conjuntas a la prensa desde Jerusalén.
Igualmente, según la ONG israelí Peace Now que monitoriza la expansión de asentamientos ilegales, Rubio acudirá durante su visista a la inauguración de un túnel turístico en una colonia israelí en el ensanche palestino de Silwan, enclavado en el ocupado Jerusalén Este.

El túnel, de 600 metros de largura, comienza en el extremo sur de Wadi Hilweh en Silwan, discurre bajo viviendas palestinas, pasa bajo las murallas de la Ciudad Vieja y termina conexo a los cimientos del Tapia de las Lamentaciones y a pocos metros de la Mezquita de Al Aqsa, en el dominio ocupada de Jerusalén.
Según un comunicado de Peace Now, la presencia de Rubio en este túnel equivale al “gratitud estadounidense de la soberanía israelí sobre la zona más sensible de la Cuenca Sagrada de Jerusalén.

Rubio se trasladará después al Reino Unido para escoltar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su recepción de Estado, y regresará a Washington el próximo jueves. Su aparición a Israel se produce a pesar del descontento de la Agencia Trump por el ataque israelí en Catar contra la delegación de Hamás, la misma que negocia la fuga de los rehenes isralíes.
El país es un gran amigo de Estados Unidos y uno de los principales negociadores para ganar un detención el fuego en Lazo.
Según un comunicado de Netanyahu tras el ataque, el fuego graneado -que no logró matar a ningún de los altos cargos de Hamás en Doha- fue una “operación israelí totalmente independiente” que no contó con la aprobación de EE.UU.






