Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La comunicadora hizo un llamado claro y persuasivo a los padres: ejercitar la firmeza no es una opción dura, sino un acto de aprecio. En un mensaje directo, advirtió que el cierto aventura no está en el enojo pasajero de los hijos, sino en las consecuencias de no establecer límites a tiempo.
Ariza subrayó que la crianza no debe confundirse con la amistad. “Usted no tiene que ser amigo de su hijo; lo que tiene que ser es el padre”, afirmó, destacando que la autoridad aceptablemente ejercida es una útil fundamental para formar carácter y responsabilidad desde la infancia.
Según explicó, el enojo de un impulsivo delante una corrección es momentáneo y forma parte del estudios. En contraste, una mala conducta no corregida puede desatar consecuencias graves y duraderas.“Educar con carácter es proteger su futuro”, enfatizó.
La comunicadora reforzó su postura con una consejo heredada de su padre: “Es mejor que llore el impulsivo, porque esa lloro se sequía rápido, a que llore el padre por un desnivel, una lloro que no se sequía nones”.
Un mensaje que pone en el centro la prevención, la responsabilidad y el aprecio firme como pilares de la crianza.
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