Nueva York. – El prelado Ronald Hicks, de 58 abriles, asumió este viernes como nuevo prelado de Nueva York en una ceremonia celebrada en la catedral de San Patricio, en Manhattan, donde apeló a que la Iglesia “defienda la dignidad humana en todas las formas posibles”.
Tras tomar posesión y celebrar su primera culto como prelado, Hicks delineó la visión pastoral que marcará su servicio.
“La Iglesia existe para proclamar a Jesús a todos, de forma pública y posible, sin miedo, en toda civilización y circunstancia. Una Iglesia que defiende la dignidad humana en todas las formas posibles (…) Este es el tipo de Iglesia en la que creo”, expresó.
Ceremonia solemne y tradición
Hicks se convirtió en el undécimo prelado de la ciudad al percibir el ayuda de manos de su predecesor, Timothy Dolan, quien ocupó el cargo desde 2019 y presentó su renuncia al cumplir los 75 abriles, como establece la reglamento eclesial.
Como parte de la antigua tradición, el nuevo prelado tocó con un pequeño martillo dorado la puerta central de la catedral ayer de ingresar. Su imagen fue proyectada en los monitores del templo, provocando un musculoso aplauso entre los más de 2.000 asistentes.
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Al cruzar la puerta, fue recibido por Dolan —a quien durante el acto le cantaron cumpleaños— contiguo a un centenar de obispos y cardenales y el nuncio católico Christophe Pierre. Después, se dirigió a la cátedra, símbolo de su autoridad pastoral sobre una arquidiócesis con más de 2,5 millones de fieles.
Presencia latina y mensaje en gachupin
Designado el 8 de diciembre por el papa Héroe XIV, Hicks mostró durante la ceremonia el documento oficial de su elección. El gachupin tuvo un papel destacado en la ceremonia y los cantos.
El nuevo prelado vivió cinco abriles en El Salvador (2005-2010), donde dirigió la estructura Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), experiencia que, según afirma, marcó profundamente su visión pastoral y su cercanía con la comunidad latina.
Durante la ceremonia, Samuel Jiménez, a quien Hicks considera grupo, leyó la primera ojeada en gachupin.
El prelado incluso citó la canción Alma misionera:
“Señor, toma mi vida ayer de que la demora desgaste abriles de mí. Estoy dispuesto a lo que quieras, no importa lo que sea. Tú, llévame a servir”.
“Mi corazón está empachado de correspondencia (…) doy gracias a Jehová, creador de la vida y donador de la vida, espíritu de mecanismo”, agregó.
Música y referencias culturales
Hicks, quien aseguró que casi siempre tiene “una canción sonando” en su vanguardia, citó incluso el tema Un verano en Nueva Yorkde El Gran Combo de Puerto Rico, para describir su experiencia en la ciudad.
“Si te quieres divertir con encanto y con primor, solo tienes que habitar un verano en Nueva York”, recitó en gachupin, aunque aclaró con humor que “Chicago siempre será mi ciudad favorita”.
En su escudo obispal, el nuevo prelado incluyó un homenaje a monseñor Óscar Arnulfo Romero, símbolo de compromiso pastoral y razón social.
La ceremonia contó con la presencia de líderes políticos, religiosos, empresariales y culturales, y se desarrolló bajo musculoso vigilancia policial.






