En “Cumbres borrascosas”, la cineasta británica Emerald Fennell intenta reinterpretar el material de la novelística homónima de Emily Brontë. Tiene un metraje de dos horas y cuarto que hace cuestionar, a menudo, si era del todo necesario porque, francamente, siento que es un drama de época que ofrece cierta química entre Margot Robbie y Jacob Elordi, pero su gimnasia sexualmente cargado sobre prejuicios y clases se vuelve demasiado anodino como para tomar en serio la presunción estética que funciona para adornar las obviedades de su romance ojival.
Su argumento se ambienta en Yorkshire, donde se muestra el vínculo entre el huérfano Heathcliff y la tierno Catherine Earnshaw, en un hogar disfuncional y escaso custodiado por un padre tirano que los castiga; pero cuya pasión cambia drásticamente a lo dispendioso de los abriles cuando Heathcliff se embarca desencantado en un dispendioso delirio luego de observar la boda de Catherine con el adinerado Edgar Linton.
En común, la novelística estructura el asunto adoptando las fórmulas habituales del exageración, con ligeros esbozos psicológicos que se manifiestan en algunas escenas eróticas para condicionar el idilio tóxico.
Su problema, no obstante, es que el guion no se toma la molestia de desarrollar a los personajes acullá de las descripciones inanes que condicionan sus motivaciones para impulsar el conflicto, reduciendo todo a una helicoidal de situaciones gratuitas sobre encuentros carnales y dilemas morales.
Esto solo consigue que yo reciba con desidia las escenas de las conversaciones idealistas entre Catherine y Heathcliff en los páramos; la vida de Catherine como una esposa trofeo fatigada por la rutina de la opulencia en una mansión; el regreso de Heathcliff como un hombre rico y sinuoso inducido por el deseo de venganza; la relación adúltera de Catherine y Heathcliff organizada entre besos fervientes y sexo apasionado antaño de las lágrimas bajo la chaparrón.

VIDEO. “Cumbres Borrascosas” | Tráiler Oficial |
Por alguna razón, Fennell opta por aplicar aquí la misma poética de la transgresión mostrada en una tierno prometedora y Saltburn con la finalidad, supongo, de blanquear un comentario sobre las relaciones de pareja, los dilemas matrimoniales y los prejuicios de clases, pero entendido, por una parte, como la dubitación de una mujer que se niega a aceptar los sentimientos alrededor de el hombre que ama por la presión social de estar con un rico para obtener privilegios; y, por la otra, como la aspiración de un hombre misterioso que, luego de enriquecerse, impone ahora su regla de castigo sadomasoquista sobre la mujer que quiere para satisfacer sus placeres sardónicos y sus obsesiones en respuesta al rechazo previo recibido por su marginación.
Esta síntesis discursiva interroga, desde los roles de condición y la militancia feminista, las etapas de la relación amorosa como un ciclo de acciones que se extienden a través de las tradiciones matrimoniales y las dinámicas de poder, donde el acto sexual de pasión desenfrenada traduce la venganza como un estabilidad de opresión-dominación desencadenado por la obsesión, los celos y lo autodestructivo.
Al ganancia de esto, Robbie tiene una interpretación correcta al usar su registro expresivo para interpretar a Catherine como una mujer extrovertida, determinada, que manifiesta su sufrimiento con la examen y los gestos de su rostro. Elordi, asimismo, luce veraz al encargarse el papel de Heathcliff como el de un apuesto misógino y resentido, aunque casi no hay espacio para conocerlo del todo como alma atormentada, acotado a las apariciones repentinas a la medianoche.
Fennell los encuadra en una puesta en suceso que, por añadidura, refleja sus pretensiones estéticas a través del primer plano, la supresión, el plano simbólico, el uso del color, el diseño de vestuario victoriano de Jacqueline Durran y las panorámicas de la cámara de Linus Sandgren, que magnifican las atmósferas visuales en los espacios góticos iluminados por claroscuros y adornados por una auténtica dirección de arte.
Todo lo otro suyo se convierte en un bodice-ripper superficial que, por desgracia, me deja con la sensación de que no hay ausencia sustancioso en su tragedia melodramática.
FICHA TÉCNICA
Título llamativo: “Cumbres Borrascosas”
Año: 2026
Duración: 2 h. 20 min.
País: Estados Unidos
Director: Fennell Esmeralda
Guion: Fennell Esmeralda
Música: Antonio Willis
Fotografía: Linus Sandgren
Área: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Shazad Latif, Alison Oliver
Calificación: 5/10







