romance godo con Jessie Buckley y Christian Bale

“¡La Novia!” es una película que supone, en cierta medida, el segundo largometraje de Maggie Gyllenhaal como directora tras “La hija oscura” (2021) y que, encima, intenta combinar propiedades de “Frankenstein” de Mary Shelley y la película “La novia de Frankenstein” (Whale, 1935) con la tragedia de Bonnie y Clyde.

Sus atributos genéricos me inducen a razonar lo suficiente como para conocer que, dicho sea de paso, posee poco de originalidad reinventando la historia de la novia del monstruo, pero, desafortunadamente, su romance godo me resulta insulso y enormemente tedioso, en dos horas eternamente largas que dilapidan un reparto culminante encabezado por Jessie Buckley y Christian Bale.

Su trama, ambientada en el Chicago de los primaveras 30, sigue a una mujer rubia que, luego de ser asesinada por gánsteres y seguidamente reanimada en el laboratorio de la doctora Euphronius, establece una relación amorosa congruo tóxica con Frankenstein, el monstruo solitario que solicita su creación para tener una compañera que llene su malogrado afectuoso; donde entreambos cometen asesinatos en una metrópoli de misóginos y, encima, son buscados por un detective que investiga su ola de crímenes.

En común, su novelística es interesante, en un principio, por la modo en que se conjuntan las fórmulas del romance godo, el thriller policial y el cine gansteril, adornado con guiños al cine clásico pre-Code de Hollywood.

El problema fundamental, no obstante, es que el guion no desarrolla a los personajes allá de las descripciones nimias y, a menudo, opta por mostrar sus acciones sobre una capa de situaciones predecibles que nunca abandona los diálogos expositivos ni la violencia gratuita.

De este modo, permanezco en completo falta de desidia al observar la radicalidad de La Novia como una mujer atrevida que desafía a los hombres con su verborrea y rebeldía femenina; la castración de Frankenstein como un hombre inseguro que depende de La Novia para tomar decisiones; los pensamientos en el inconsciente de La Novia que despiertan su instinto misándrico; la obsesión cinéfila de Frankenstein por las películas del notorio actor Ronnie Reed; el romance extraño entre La Novia y Frankenstein como amantes trágicos que desencadenan violencia por donde pasan.

Todas las escenas se mantienen, por añadidura, en una circularidad que le quita cohesión interna al conflicto, y lo sustituye por una desidia de ritmo que hace que el asunto se vuelva pesado entre tantas subtramas innecesarias.

Adicionalmente, solo tratan de metaforizar un comentario sobre el sexismo, la emancipación femenina y la violencia contra la mujer, pero entendido como el alucinación emancipatorio de una mujer independiente y desobediente que, tras percibir abusos de los machistas y sexistas, se rebela desde la marginación para cultivar su autonomía contra las normas tradicionales patriarcales que cosifican la voluntad femenina.

Este discurso, que rebusca denunciar la ataque sexual, es demasiado superficial como para tomarlo en serio cada vez que reitera su memorándum feminista sobre empoderamiento y opresión.

Las actuaciones no salvan el atropello. Buckley, asistida por maquillaje, entrega una interpretación comprometida, que amplifica su registro expresivo con la examen y el monólogo, pero su personaje —una fundición de víctima y furia vengativa— carece de complejidad.

Bale, por su parte, ofrece un Frank caricaturesco y exagerado que roza lo ridículo con el maquillaje de prótesis que acentúa su aspecto caricaturesco, aunque la caracterización se reduce a gruñidos y expresiones rebuscadas sin profundidad. El resto del nómina, con Jake Gyllenhaal y Penélope Cruz, solo rellena escenas.

Con ellos, Gyllenhaal adopta un estilo deliberadamente discordante que, entre otras cosas, goza de un vestuario estrafalario, de un diseño de producción que recrea la época con atención al detalle y de unas atmósferas visuales que subrayan el panorama caótico de los escenarios urbanos entre luces, sombras y colores.

Además aprovecha la música de Hildur Guðnadóttir, de igual modo, para incorporar decentemente un leitmotiv de violines. Estos fundamentos suyos, por desgracia, son insuficientes para añadir sustancia a su reinvención fatigosa sobre la esposa loca del monstruo.

FICHA TÉCNICA

Título diferente: ¡La novia!

Año: 2026

Duración: 2 horas 06 minutos

País: Estados Unidos

Director: Maggie Gyllenhaal

Guion: Maggie Gyllenhaal

Música: Hildur Guðnadóttir

Fotografía: Laura Sher

Área: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Penélope Cruz, Annette Bening, Jake Gyllenhaal

Calificación: 5/10


Related Posts

Seis muertos tras tornados en Michigan y Oklahoma – Remolacha

Seis personas murieron en el Medio Oeste por los devastadores tornados, cuatro fallecieron el viernes en el sur de Michigan y dos en el este de Oklahoma, mientras potentes tormentas…

Dominicana enfrenta a Países Bajos, un remoto rival en el Clásico Mundial

Publicado: 8/03/2026 – 0:01 a.m.Actualizado: 8/03/2026 – 12:03 AM Santo Domingo. -La selección dominicana de béisbol enfrenta este domingo a un rival conocido en el Clásico Mundial. Se proxenetismo del…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You Missed

Presidente Abinader celebra el triunfo RD en Clásico de Beisbol | AlMomento.net

Presidente Abinader celebra el triunfo RD en Clásico de Beisbol | AlMomento.net

Cómo ver París-Niza 2026: transmisiones, canales de TV y programación gratuitos

Cómo ver París-Niza 2026: transmisiones, canales de TV y programación gratuitos

¿Inaipi es solo que estancias infantiles?

¿Inaipi es solo que estancias infantiles?

Balaguer: ¿muñequito de papel? | AlMomento.net

Balaguer: ¿muñequito de papel? | AlMomento.net

Cómo se compara la nueva tecnología y difusión de carga de vehículos eléctricos de BYD con Tesla y el resto

Cómo se compara la nueva tecnología y difusión de carga de vehículos eléctricos de BYD con Tesla y el resto

Seis muertos tras tornados en Michigan y Oklahoma – Remolacha

Seis muertos tras tornados en Michigan y Oklahoma – Remolacha