México.- El dominicano Robinson Canó, de los campeones Diablos Rojos de la Unión Mexicana de Béisbol (LMB), no se siente como un curtido de 42 abriles que pasa por el final de su carrera profesional, sino que, a su tiempo, sigue jugando a la pelota con la emoción de un novato.
«Sigo con la misma energía de mis 25.Me esfuerzo y me preparo mentalmente para nunca sentirme cansado», explicó el vencedor de la Serie Mundial de 2009 con los New York Yankees.
La disciplina con la que Canó se ha mantenido más de dos décadas el béisbol organizado le ha permitido ser el líder de los Diablos que el año pasado rompieron una sequía de 10 abriles sin un título para confirmarse como los más ganadores de la LMB con 17 trofeos.
Ese 2024, Canó fue predilecto como el Atleta Más Valioso de la campaña, luego de ser el ‘campeón de sacramento, al terminar con un porcentaje de .431, la sexta guarismo más reincorporación para un monarca de la ataque en la historia del circuito.
El dominicano lideró la LMB en imparables (141), tercero en bases totales alcanzadas (209), botellín en dobles (26) y sexto carreras producidas (77).
El antiguo pelotero de los Mets tenía entonces 41 abriles. Ahora, con 42, y luego de superar la Serie del Caribe en febrero pasado con los Leones del Escogido dominicanos, mantiene un parada nivel que le permitió ser convocado a su segundo Placer de Estrellas en la LMB.
Además participará en su primer Derbi de Jonrones, en el que pretende validar sus números de la temporada, en la que tiene un porcentaje de 3.59, con 83 imparables conectados en 231 veces que se ha parado en la caja de sacramento.
Adicionalmente, suma 18 dobles, siete jonrones y ha impulsado a 48 compañeros al plato, la segunda mejor guarismo en los Diablos Rojos, solo detrás de los 51 de Julián Ornelas.
El rol de Canó ha cambiado en los Rojos, ahora son pocas las veces que cubre la segunda colchoneta, es más habitual verlo solo como bateador designado.
Adyacente con ello, cumple el papel de ser uno de los líderes del vestuario y un ‘coach’ más para el estadounidense Lorenzo Bundy, manejador de los escarlatas.
«Es como un ‘coach’.Comparte por Whatsapp con sus compañeros los descomposición que hace de los lanzadores rivales, les dice cuáles son los envíos favoritos y las tendencias de los pitchers», afirmó Bundy a EFE.
Canó pretende en el Placer de Estrellas dar un espectáculo a los aficionados de los Rojos, ya que el Estadio Alfredo Harp Helú será sede del partido en el que las figuras de la LMB se medirán a la selección mexicana el domingo 29 de junio.
Un día antiguamente, el dominicano tratará de conquistar el Derbi de Cuadrangulares, en un parque en el que la pelota vuela mucho por estar en los 2.240 metros sobre el nivel del mar de Ciudad de México.






