El Pregonero, Santo Domingo.- La revocación de visas a dos coroneles dominicanos por presuntos vínculos con el narcotráfico ha sacudido las instituciones militares y de seguridad del país, evidenciando tensiones internas y desafíos en la lucha contra el crimen organizado.
El Área de Estado de Estados Unidos canceló los visados de los coroneles Rafael Morales Herrero de la Fuerza Aérea y Eudis Ramírez Bautista del Ejércitofrente a sospechas de su relación con redes dedicadas al tráfico de estupefacientes.
Los dos oficiales ocupaban posiciones estratégicas internamente de las Fuerzas Armadas: Morales Herrero como director de asuntos internos del Empleo de Defensa y Ramírez Bautista como director de Asuntos Internos del Ejército. Estos cargos les proporcionaban entrada a información sensible y un detención nivel de influencia en la estructura marcial.
El coronel Morales Herrero fue informado de la revocación de su visa y la de su clan mientras intentaba salir del país por el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA). La situación desencadenó una reacción impulsiva, que lo llevó a presentar una denuncia frente a la Procuraduría Genérico de la República (PGR) contra los directores de la Dirección Franquista de Control de Drogas (DNCD) y del Área Franquista de Investigaciones (DNI), pegado a otros oficiales. En su denuncia, acusó a estos funcionarios de ganancia ilícito vinculado al narcotráfico.
La denuncia y la filtración de información confidencial relacionada con la seguridad franquista provocaron la suspensión inmediata de los oficiales señalados en el Empleo de Defensa y el Ejército. Actualmente, estos están siendo sometidos a un consejo de eliminación por las acusaciones falsas y la divulgación de datos sensibles, según fuentes oficiales.
Este caso refleja la complejidad y las tensiones internas en las fuerzas militares y de seguridad dominicanas, especialmente en un momento cercano al 16 de agosto, data tradicional para ascensos y cambios en la institución. Encima, pone de manifiesto los retos continuos en la lucha contra el narcotráfico, un desafío prioritario para las autoridades nacionales e internacionales.
La valor de Estados Unidos de revocar las visas resalta la seriedad de las sospechas y la vigilancia estricta que mantienen sobre funcionarios con posibles vínculos en actividades ilícitas, subrayando la carestia de robustecer los mecanismos de control y transparencia internamente de las instituciones de seguridad.








