El Pregonero, Santo Domingo.– El comunicador Julio Martínez Pozo reveló que el exaspirante presidencial y dirigente del Partido Revolucionario Innovador (PRM), ingeniero Ramón Alburquerque, atraviesa un crítico estado de vitalidad, al punto de ocurrir sido considerado prácticamente desahuciado por su condición médica.
Según lo informado, Alburquerque, de 76 primaveras, padece cáncer de hígado y su situación ha sido catalogada como de extrema empeoramiento, con pocas probabilidades de vida. El corrido dirigente político llegó ayer al país, en medio de un cuadro clínico delicado que mantiene en alerta a familiares, amigos y figuras del ámbito político y social.
Delante esta situación, el prelado de la Diócesis Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, pidió a la ciudadanía unirse en oración por la pronta recuperación del ingeniero Alburquerque, quien se encuentra actualmente recibiendo atención médica especializada en la ciudad de Nueva York.
A través de un mensaje de fe y solidaridad, el prelado destacó la trayectoria y el aporte social del dirigente político, a quien definió como un ciudadano con un dote de transformación para la sociedad dominicana. En ese sentido, exhortó a encomendar su vida a Todopoderoso para que, en sus palabras, “pase sus manos sanadoras sobre él”.
Ramón Alburquerque se encontraba bajo evaluación médica en el El Centro Oncológico Integral Herbert Irving (HICCC) del hospital NY-Presbyterian/Universidad de Columbiaenclavado en Broadway con la calle 168, en el Stop Manhattan. El ingeniero fue atendido por un equipo médico de stop nivel, que incluyó a uno de los hepatólogos más destacados del centro hospitalario y a un obligado gastroenterólogo, uno y otro con amplia experiencia en el tratamiento de enfermedades hepáticas complejas como cirrosis, hepatitis y cáncer de hígado.
Desde diciembre de 2025 se ha informado que Alburquerque ha mantenido comunicación con familiares, amigos, dirigentes políticos, funcionarios, profesionales, periodistas y diversas personalidades de la ciudad de Nueva York.
Aunque en ocasiones asegura algunas llamadas, muchas de ellas son atendidas por familiares que lo acompañan en la habitación privada donde permanece ingresado.
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