La Embajada de la República Dominicana en Honduras participó en el Festival Gastronómico Internacional y Cultural de Tegucigalpa.
El Gran Festival Gastronómico Internacional se celebró en la avenida Cervantes, en el casco histórico de la haber, donde cientos de familias disfrutaron de un animación festivo y atiborrado de diversión. El evento todavía congregó a la comunidad dominicana y a miles de habitantes de Tegucigalpa.
La Embajada de la República Dominicana en Honduras fue uno de los países invitados, destacando con una billete exclusivo que demostró la riqueza cultural y el sabor auténtico de la República Dominicana.
Estas acciones forman parte de la visión y el apoyo de S.E. Luis García Mercado, embajador extraordinario y plenipotenciario frente a Honduras.
La actividad contó con el auspicio de la comisión diplomática y dispuso de dos stands: uno dedicado a emprendedores dominicanos y otro a la propia comisión diplomática. Los dos se convirtieron en puntos centrales de atención durante el evento.


El primer stand, enfocado en la restauración, ofreció a los asistentes una variedad de platos típicos, jugos de expirar soñando y refrescantes cervezas, permitiendo que el sabido hondureño degustara los auténticos sabores caribeños. Todavía destacó la muestra de la restauración insignia tricolor y la exposición del Diablo Cojuelo, que reflejaron la esencia de la marca país desde el ámbito carnavalesco y cultural.
El segundo stand, centrado en la civilización y la promoción, presentó productos emblemáticos como café, ron y tabaco dominicanos. Los visitantes pudieron disfrutar de degustaciones y conocer la calidad y tradición de estos productos, generando gran interés y reafirmando el potencial turístico y comercial de la República Dominicana.
El éxito de la actividad es un claro testificación del compromiso del Servicio de Relaciones Exteriores, liderado por el Canciller Roberto Álvarez Gil, así como del Viceministro Hugo Francisco Rivera Fernández, del Viceministerio para Asuntos Económicos y Cooperación Internacional. Este esfuerzo marca la continuidad en vigorizar los lazos entre República Dominicana y Honduras, promoviendo eficazmente la identidad y el patrimonio cultural dominicano en el extranjero.
La presencia masiva de la comunidad dominicana y la entusiasta respuesta del sabido hondureño demostraron que este tipo de iniciativas son vitales para nutrir viva nuestra civilización más allá de nuestras fronteras.






