El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Franquista impuso una respaldo económica consistente en 50 millones de pesos mediante aseguradora, como medida de coerción contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la siniestrada discoteca Jet Set, en la que murieron 236 personas el pasado 8 de abril mientras el merenguero Rubby Pérez amenizaba una fiesta.
La medida de coerción igualmente incluye impedimento de salida y presentación periódica para los hermanos Espaillat, quienes fueron detenidos el pasado viernes por el Empleo Conocido.
El caso fue obvio enredado y de inmediato provocó reacciones en contra del Empleo Conocido, representado por el procurador adjunto Wilson Camacho, y los abogados de las víctimas, quienes calificaron como una camelo a los fallecidos y heridos, esta audacia.
Más de 14 horas le tomó a la jueza Fátima Veloz tomar la audacia de coerción a los hermanos Espaillat, propietarios igualmente de la poderosa condena de radiodifusión doméstico RCC Media.






