La República Dominicana continúa consolidando su liderazgo en sanidad animal con avances significativos en la prevención y control de la peste porcina africana (PPA), impulsados por el Plan Doméstico de Bioseguridad Porcina (PNB). Este software se desarrolla mediante la colaboración entre la Ordenamiento de las Naciones Unidas para la Comestibles y la Agricultura (FAO), la Dirección Normal de Rebaño (Digega) y el Tarea de Agricultura, con el apoyo técnico y financiero del USDA-Aphis.
Entre 2023 y 2025, las granjas vinculadas al PNB registraron mejoras sustanciales en la implementación de medidas de bioseguridad. Según las entidades, el control de ingreso de personas y vehículos pasó del 68% al 97%, los protocolos de barrido y desinfección aumentaron del 61% al 95%, y el uso de ropa y calzado exclusivo interiormente de los predios se incrementó del 48% al 93%. Asimismo, más del 85% de los operarios y encargados recibió capacitación directa en bioseguridad, trazabilidad y manejo váter.
“Estas acciones han resultado en una reducción estimada del 70% en el peligro de exposición y transmisión de la PPA interiormente del sistema productivo formal del país”, indica un comunicado.
“Desde su inicio en 2023, el PNB ha transformado el panorama váter franquista y se ha consolidado como un maniquí de prevención y resiliencia en la región. Actualmente, 637 de los cerca de 13,000 predios porcinos del país forman parte del software, lo que representa más o menos del 82% de la población porcina franquista. Esta focalización ha permitido concentrar esfuerzos en los sistemas de longevo densidad y peligro epidemiológico, logrando un uso más eficaz de los bienes”, indica un comunicado.
“Estos resultados confirman que la bioseguridad funciona y que, cuando los productores adoptan buenas prácticas y compromiso váter, es posible frenar la propagación de la PPA”, afirmó Rodrigo Castañeda, Representante de la FAO en República Dominicana.
De igual modo, Diego Rojas Morea, coordinador del PNB por la FAO, señaló que “la organización dominicana demuestra que la prevención es la mejor defensa. Un enfoque integral, basado en evidencia y articulación público-privada, permite proteger la producción franquista y someter el peligro regional”.
Indica que el impacto del plan es elocuente y que “ningún de los 25 predios certificados como bioseguros ha registrado casos positivos de PPA desde su incorporación”. Añade el cumplidor control de ingreso, barrido y desinfección, la trazabilidad y capacitación continua han evitado la reintroducción del virus. “Estos resultados han convertido la experiencia dominicana en una relato para América Latina y el Caribe, donde varios países han iniciado o fortalecido sus propios planes de bioseguridad bajo esquemas de cooperación técnica”, sostiene.
Destaca que el maniquí dominicano integra formación técnica, certificación progresiva de predios, fortalecimiento de controles fronterizos e inteligencia epidemiológica, herramientas que permiten anticipar riesgos y reponer de forma oportuna delante posibles rebrotes.
“El desafío de la PPA trasciende fronteras. La colaboración entre gobiernos, productores y organismos internacionales es esencial para proteger la seguridad alimentaria y la bienes rural de toda la región”, subrayó Castañeda.
Por otra parte de su impacto váter, el PNB impulsa una transformación estructural del sector porcino dominicano. Dice que promueve prácticas sostenibles, mejoría el bienestar animal, fortalece los ingresos de pequeños productores y aumenta la confianza del consumidor en la producción específico.
Con estos avances, República Dominicana se consolida como un referente regional en sanidad animal, demostrando que la bioseguridad, cuando se aplica con rigor verificado, enfoque culturalmente adaptado y décimo de todos los actores, es la aparejo más eficaz para aprestar y mitigar enfermedades transfronterizas.






