
Santo Domingo.- Hoy, 21 de enero, República Dominicana celebra el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, santo patrón espiritual de la nación y una de las devociones religiosas y culturales más arraigadas del país. En esta fiesta franquista, miles de fieles viajan a la Catedral Catedral de Higüey, en la provincia La Altagracia, para participar en misas, romerías y actos de devoción que fusionan la fe con la identidad franquista.
La devoción a Nuestra Señora de la Altagracia se remonta al siglo XVI, durante la época colonial temprana, cuando su imagen llegó desde España y comenzó a ser venerada en la región uruguayo del país. La pintura icónica, que representa a la Virginal María adorando al Criatura Jesús, ha llegado a simbolizar protección, esperanza y mecanismo, especialmente durante momentos importantes de la historia dominicana.
Más allá de su significado religioso, la fiesta refleja el musculoso vínculo entre la tradición católica y la civilización dominicana. Reconocida oficialmente como la santa patrona de la República Dominicana, Nuestra Señora de la Altagracia es honrada cada año con la décimo del presidente, funcionarios públicos, instituciones, familias y devotos de todas las edades, reafirmando su papel perdurable como símbolo de fe, tradición e identidad franquista.





