EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Los presidentes suelen aplicar su propia dialéctica de manejar y actúan conforme el momento y lo que entienden la oportunidad adecuada en procura del longevo provecho para la empresa.
Desde hace algunos meses se han escuchado voces desde distintos espacios que piden al presidente Luis Abinader realizar cambio de funcionarios para “relanzar el Gobierno”, bajo el argumento de que, al ratificar a la mayoría de los incumbentes cuando asumió su segundo mandato en agosto de 2024, estaba abriendo el camino para que el Gobierno se le pusiera “antiguo”.
Sin bloqueo, el superior del Estado entendió que esos reclamos podían obedecer al interés verdadero de dichos voceros, pero además se cuidó de no hacer fuera del momento adecuado.
Y es ahí que el momento adecuado lo consideró en esta primera semana de trabajo del adolescente año 2026, y se puso manos a la obra con el movimiento de fichas que hizo este martes.
Nótese que el gobernador ha removido a los ministros y algunos funcionarios de otras áreas que llevaban en sus puestos desde el 16 de agosto de 2020.
Estos cambios han abarcado los ministerios de Agricultura, Industria y Comercio, Mujer y Vivienda, así como las dos áreas fundamentales de los ingresos del Gobierno, es proponer, las direcciones de Aduanas e Impuestos Internos, cuyos titulares además venían desde 2020.
El ámbito de políticas sociales del Gobierno no tiene ese impacto mediático que las anteriores posiciones citadas, pero al manejar la colaboración a millones de personas vulnerables, no se puede desdeñar su relevancia.

En fin, estos movimientos implementados por el presidente de la República en un momento no habitual para que la población espere cambios en el tren funcionario resaltan el estilo del superior del Ejecutante que no anda esperando fechas específicas—digamos febrero de la Independencia o agosto de la Restauración—para remover a quienes necesite reubicar o dejar fuera de Gobierno.
¿Satisfacen estos cambios el deseo de quienes pedían relanzar el Gobierno y el morbo de quienes piden cortar cabezas solo por verlas rodar?
Esta interrogante es difícil de objetar, sobre todo en un condición cargado de buenas y malas intenciones, de intrigas, intereses solapados y deseos de incomodar sin resultados.
El presidente Abinader es quien sabe el beneficio que procura con estos movimientos, que no es otro que remozar instituciones que necesitan creatividad.
Nelsonencar10@gmail.com
jpm-am
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