El autor reside en Nueva York
Contexto de las remesas y migración en Latinoamérica
Las remesas han adquirido un papel protagónico en la caudal de muchos países latinoamericanos, llegando a representar porcentajes significativos del Producto Interno Bruto (PIB) en naciones como El Salvador, Honduras, Guatemala, México y República Dominicana.
Cada año, millones de familias dependen de las transferencias de sus parientes que, en búsqueda de mejores oportunidades, han correcto migrar. Sin requisa, detrás de las cifras récord de remesas recibidas, subyace una ingenuidad que rara vez se aborda con la crudeza que merece: el éxodo masivo de ciudadanos no es solo una “válvula de escape”, sino una señal inequívoca del fracaso de los Estados para certificar oportunidades dignas y sostenibles a su población.
¿Orgullo franquista o indicio de carencias estructurales?
En el discurso político y mediático, las remesas suelen presentarse como motivo de orgullo franquista: “nuestros migrantes triunfan en el extranjero y sostienen a sus familias”.
Pero esta novelística omite el trasfondo doloroso del engendro. Las remesas, acullá de reflectar nada más la resiliencia y solidaridad de quienes migran, evidencian la incapacidad de los gobiernos para retener talento y ofrecer las mínimas condiciones de vida dignas.
Cada euro, cada dólar que entra del extranjero, representa una oportunidad que el país de origen fue incapaz de ofrecer. Aplaudir el flujo de remesas sin cuestionar sus causas es, en última instancia, celebrar la huida forzada de nuestros ciudadanos.
La abandono de políticas para revertir el éxodo

A pesar del peso de las remesas en las economías nacionales, la mayoría de los países latinoamericanos carecen de políticas públicas efectivas para revertir el éxodo o, al menos, canalizar el potencial transformador de estos medios.
Los programas de retorno suelen ser simples fachadas, sin estrategias para crear empleo digno, insuficientes o ineficaces. Peor aún, muchos gobiernos han normalizado la dependencia de las remesas, incorporándolas en sus proyecciones económicas y relegando la responsabilidad de ocasionar oportunidades a quienes deciden quedarse.
Esta inacción perpetúa el círculo vicioso de la migración y la dependencia externa.
El caso del ‘barrilito’ y el ‘cofrecito’ en RD
Un ejemplo paradigmático de la desconexión entre fondos públicos y exposición productivo es el uso de asignaciones legislativas en República Dominicana, conocidas como el “barrilito” y el “cofrecito”.
Estos mecanismos, originalmente creados para financiar obras sociales en las comunidades que representan los legisladores, han sido ampliamente cuestionados por su desliz de transparencia y su utilización clientelar.
En vez de convertirse en motores de exposición, estos fondos regularmente terminan diluyéndose en proyectos personales de escaso o ningún impacto o en prácticas que perpetúan la dependencia política.
Este maniquí evidencia la penuria de repensar cómo se utilizan los medios públicos para fomentar un exposición sostenible y equitativo.
Propuesta:
Software de inversión conjunta de remesas y fondos legislativos
Frente a este tablas, es necesario dignificar las remesas y metamorfosear su función en la caudal franquista. Una vía innovadora consiste en articular un software de inversión conjunta que combine el flujo de remesas con fondos asignados a legisladores, como el “barrilito” y el “cofrecito”.
La idea es sencilla pero ambiciosa: crear un fondo mezclado que financie proyectos productivos de detención impacto, gestionados por los propios receptores de remesas en sus comunidades de origen. De este modo, se pasaría del asistencialismo a la concepción de riqueza y empleo particular.
Invernaderos hidropónicos en zonas áridas y en la frontera
Un ejemplo concreto de esta propuesta sería el financiamiento de invernaderos hidropónicos en regiones áridas o semiáridas, donde la agricultura tradicional enfrenta severas limitaciones.
Mediante la combinación de remesas , fondos legislativos y subsidio gubernamentales, se podría crear una red de pequeños empresarios agrícolas a lo espléndido de la frontera con Haití, enlazados con una vía ferroviaria desde el puerto de Manzanillo en Montecristi, hasta el de Pedernales, gestionados por familias que hasta ahora sólo recibían efectivo del extranjero.
Los invernaderos hidropónicos permiten producir alimentos de detención valía añadido con un uso eficaz de los fertilizantes y el agua, salida, (sistema Venturi), generando empleos a uno y otro lados de la frontera, dinamizando la caudal particular con el potencial de exportar el resto.
Encima, este tipo de proyectos pueden ser escalables y replicables en distintas regiones del país. En este caso específico, pudiéramos integrar el CESFRONT añadiendo un toque de seguridad fronteriza al esquema.
De receptores de remesas a empresarios
El paso de receptores de remesas a empresarios locales conlleva múltiples beneficios. En primer división, dignifica el esfuerzo de los migrantes, pues sus aportes dejan de ser simples transferencias de consumo y se convierten en inversiones productivas.
En segundo división, reduce la dependencia de las familias respecto al expedición de efectivo, generando autonomía económica. Finalmente, fomenta la cohesión social y el tradición, pues ofrece razones concretas para permanecer en la comunidad y contribuir a su exposición.
Esta logística permitiría metamorfosear el círculo vicioso de la migración en un círculo virtuoso de inversión, innovación y empleo.
Conclusión:
Llamado a la actividad y advertencia
Es hora de dejar de celebrar las remesas como símbolo de éxito y abrir a verlas como lo que positivamente son: un indicio del fracaso de nuestros gobiernos para ofrecer oportunidades a su muchedumbre.
La dignificación de las remesas pasa por convertirlas en palanca para el exposición particular, mediante políticas públicas innovadoras y alianzas estratégicas con los propios migrantes y sus familias.
Solo así podremos romper la dependencia estructural, revertir el éxodo y construir sociedades más justas, prósperas y cohesionadas. El desafío está servido; corresponde al gobierno, legisladores y ciudadanos estar a la pico de las circunstancias.
carlosMcCoyGuzman@gmail.com
jpm-am
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