El maniquí cooperativo dominicanocon más de 78 abriles de historia, ha brindado soluciones socioeconómicas a las clases más vulnerables. Actualmente, el país cuenta con 2,322 cooperativas y más de 2.2 millones de asociados, representando más del 20% de la población.
No obstante, la carestia de un situación regulatorio robusto y efectivo que garantice la transparencia y el buen gobierno, vinculado con la identidad cooperativa basada en principios y títulos, se hace cada vez más evidente. Así como las dificultades para conseguir a financiamiento competitivo y sostenible siguen figurando entre las principales debilidades del sector, según un nuevo noticia del Profesión de Industria, Comercio y Mipymes (Micm).
El noticia destaca que “el sector cooperativo enfrenta múltiples desafíosdestacándose la yerro de regulación adecuada y una ley obsoleta, lo que limita su avance y capacidad de habilitación a las micción actuales”. La gobernanza y la gobernabilidad igualmente son puntos críticos, con deficiencias en la dirección, yerro de transparencia y resistor al licenciatura generacional en los órganos directivos.
Otro problema esencia, según el descomposición, es la desprecio integración y cooperación entre cooperativaslo que obstaculiza la creación de redes de apoyo y el fortalecimiento del sector. A esta situación se suma la yerro de educación y conocimiento sobre el cooperativismo, tanto entre los socios como entre los dirigentes, lo que afecta la correcta aplicación de los principios y títulos cooperativos.
En cuanto al comunicación a financiamiento por parte de las cooperativas de sectores productivosel noticia indica que esto se debe principalmente al bajo valor de formalización y al incumplimiento de varios aspectos administrativos.
“Aunque muchas cooperativas consideran que el simple cumplimiento del decreto de incorporación es suficiente, en ingenuidad esto deja de flanco otros aspectos de la formalización”, argumenta el documento, que tomó como muestra a 16 cooperativas, divididas en cuatro por cada una de las cuatro provincias seleccionadas: Duarte, Samaná, El Seibo y San Pedro de Macorís.
Un duelo adicional es el endeudamiento excesivo de los sociosmuchas veces vinculado a la afiliación en múltiples cooperativas sin una adecuada regulación. Por otra parte, el sector enfrenta una trascendental carencia de datos estadísticos.
El noticia puntualiza que el sector carece de un plan de avance. “Las cooperativas incipientes requieren revisar o replantear de forma democrática y colaborativa su maniquí y plan de negocios. Es esencial la implementación de un Plan Decisivo Institucional (PEI), un Plan Operante Anual (POA) y un Plan de Influencia Rápida de Fortalecimiento Organizacional”, señala el documento.
Incluso señaló la yerro de visibilidad del sector cooperativo y la carestia de una mejor organización de comunicación para dar a conocer sus beneficios y actividades, unido esto a problemas de liderazgo absoluto y yerro de renovación en la dirigencia de las cooperativas, lo que puede afectar su democracia interna y credibilidad.
Amenazas y fortalezas del sector
Respecto a las amenazas externas citó la presión de la banca privadala posible implementación de impuestos al sector y la yerro de apoyo público. “Todo esto resalta la carestia de modernización del situación justouna maduro fiscalización y un fortalecimiento de la educación cooperativa para certificar la sostenibilidad del sector”, puntualiza el noticia al destacar entre sus fortalezas la inclusión financiera, engendramiento de empleos y avance comunitario.
Destaca que, pese a las debilidades, el sector cuenta con el respaldo de organismos como el Instituto de Mejora y Crédito Cooperativo (Idecoop) y el Consejo Franquista de Cooperativas (Conacoop) y con el interés del Estado en su fortalecimiento.
Según el Idecoop en febrero de 2023 las cooperativas contaban con un barriguita de activos superiores a los RD$260,000 millones”, mientras que para igual mes de 2024 se situó en RD$387.8 millones.






