El Servicio Sabido apeló la osadía que otorgó permiso bajo medidas de coerción distintas a la prisión preventiva a siete agentes de la Policía Doméstico, acusados de participar en la “ejecución extrajudicial” de cinco personas en el sector La Barranquita, de santiago.
La Corte de Apelación fijó para el martes 18 de noviembre la audiencia en la que conocerá el solicitud.
El entraña acusador averiguación que el tribunal revoque la osadía del Judicatura de Atención Permanenteel cual impuso fianza económica, impedimento de salida del país y presentación periódica a los oficiales Álvaro Paredes Paniagua y Hansel Michel Cuevas Carrasco, el capitán José Ignacio Gómez Rodríguez, el segundo teniente Domingo de los Santos Vargas, los cabos Geyser Francisco Álvarez Rodríguez y César Egregio Martínez Trinidad, así como al raso Adrián Miguel Villalona Pineda.
Cada uno de ellos fue presbítero con una fianza de un millón de pesos, a través de una compañía aseguradorapor otra parte de las otras restricciones judiciales.
Por el mismo caso guardan prisión preventiva el raso José Octavio Jiménez Peña, el mangonero maduro Sócrates Fidel Féliz Féliz, el mangonero Hairo Mateo Morillo y el parte Yohandy Encarnado, quienes están recluidos en el Centro de Operaciones Especiales de Manoguayabo, en Santo Domingo Oeste.
Prisión preventiva a otros cuatro
La Oficina Contencioso de Servicios de Atención Permanente declaró el proceso como de tramitación compleja e impuso prisión preventiva a cuatro de los imputados, por otra parte de disponer una orden de protección en servicio de las víctimas y testigos del expediente.
Los 11 agentes están siendo procesados por la homicidio de Elvis Antonio Martínez Rodríguez (Deivito), de 26 primaveras; Julio Alberto Gómez (La Tabla), de 28; Carlos Enrique Guzmán Navarro (El Charly o Charli Chasc), de 40; Edward Bernardo Peña Rodríguez, de 35, y José Vladimir Valerio Estévez, de 25.
De acuerdo con la delación, los policías llegaron la tarde del 10 de septiembre a una plaza comercial de La Barranquita a lado de tres vehículos y, sin mediar palabras, abrieron fuego contra las víctimas.
El Servicio Sabido sostiene, por otra parte, que, tras cometer el hecho, los agentes sustrajeron los DVR de cámaras de seguridad y varios teléfonos celulares de personas que se encontraban en el división, con el fin de eliminar evidencias y entorpecer la investigación.





