Julián Rodríguez
CUZCO, PERU .– El doctor Julián Rodríguez, destacado entendido dominicano en Medicina Paliativa, fue obligado en la prestigiosa premiación internacional de vitalidad organizada por la Ordenamiento Internacional para la Capacitación e Investigación Médica (IOCIM).
Se proxenetismo de un espacio donde confluyen médicos de renombre mundial y líderes que están marcando el futuro de la medicina.
Su agricultura fue distinguida por IOCIM con el “Premio al Médico por Logros en Pro de una Vida Mejor”, galardón que resalta su excelencia profesional, su dedicación y la profunda humanidad con la que ejerce.
“Ser seleccionado para cobrar esta distinción”, afirmó el doctor Rodríguez, es “un honor que me llena de obligación y bienaventuranza”.
Asimismo, expresó que integrarse a este categoría distinguido de profesionales no solo enaltece su trayectoria, sino que reafirma su compromiso con una medicina paliativa ejercida con excelencia, sensibilidad y propósito.
“El seguir, aliviar, dignificar y transfigurar vidas en los momentos más delicados es la razón por la que elegí este camino. Cada paciente, cada tribu y cada historia han sido parte esencial de este crecimiento”, manifestó en su discurso de agradecimiento.
El doctor Julián Rodríguez es médico especializado en Medicina Paliativa, Proloterapia y Hospitalización Domiciliaria.
Egresado de UTESA, realizó estudios avanzados en Cuidados Paliativos en la Universidad Cardenal Herrera (España), una habilidad en Hospitalización Domiciliaria en TECH (México), y completó formación en Intervencionismo Musculoesquelético asimismo en México.
Es pionero en la República Dominicana como fundador de la primera clínica de medicina paliativa y del primer hospice del país, uno y otro avalados por certificaciones internacionales y reconocidos en tiempo récord.
Su afición se extiende a la fundación que dirige, dedicada a seguir a personas en etapa final de vida.
El doctor Rodríguez sostiene que “seguir es un regalo que transforma tanto al que recibe como al que ofrece, y que cada paciente es una historia sagrada que merece ser cuidada con compasión y humanidad”.
de-soy
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